Mindfulness, la capacidad de SER en el presente

LA ATENCION PLENA EN LA ERA DE LAS DISTRACCIONES

MINDFULNESS significa atención plena o conciencia plena pero va más allá de prestar el 100% de nuestra atención a algo, significa estar presente y ser consciente de todo lo que está sucediendo dentro nuestro y a nuestro alrededor.

En resumen podemos decir que el MINDFULNESS es la práctica de prestar atención de manera consciente a la experiencia del presente, observando e interesándonos por ella, sin juicio, aceptándola tal cual es.

El concepto implica algo tan sencillo como vivir el presente, reconocer nuestra existencia en el hoy y el ahora; constantemente estamos atendiendo a pensamientos del pasado o del futuro o bien reconociendo sólo una pequeña porción de lo que está sucediendo en el presente, tenemos la tendencia a negar o no aceptar lo que nos desagrada que nos pase y esto en vez de hacernos algún bien nos termina afectando incluso más porque no nos permite aceptar las cosas, ni asimilarlas  ni seguir adelante.

Es por ello que el mindfulness resulta tan bueno, porque nos permite reconocer lo que está sucediendo a través de la observación sin juicio, cuando está sucediendo y aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando. Así es que, aunque experimentemos algo desagradable (por cierto algo inevitable en la medida en que estemos vivos), podremos ahorrarnos el sufrimiento que agregamos nosotros mismos cuando “rumiamos” y focalizamos sobre esa experiencia desagradable buscando que desaparezca. Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar nada más, es lo que la práctica de mindfulness permite.

El mindfulness es una capacidad humana básica de conexión con el presente, nos permite relacionarnos de forma directa con lo que está sucediendo en nuestra vida, es una forma de tomar consciencia de nuestra realidad que nos permite trabajar directamente con nuestro estrés, nuestro dolor o cualquier otro desafío de la vida. A través de la práctica del mindfulness podemos reducir el stress, la angustia y PREocupaciones que va a pasar nos angustiamos de sobremanera e innecesariamente.

La atención plena que desarrollamos con la práctica del mindfulness nos permite recuperar nuestro equilibrio interno, alinear mente, cuerpo y alma, aumenta nuestra capacidad de discernimiento y nos ayuda a no exagerar o prolongar nuestras emociones.

En conclusión el MINDFULNESS es la práctica consciente de estar atento a nuestro presente.

Fuente: https://talentum.com.bo/blog/que-es-mindfulness/

Un gran paso para mi humanidad

Para los que no lo saben, los últimos 6 años han sido de una tremenda transformación y crecimiento, tanto física como espiritualmente.

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Spinetta ya lo sabía

Uno de tantos eventos que modificaron radicalmente mi camino es, que hace unos 3 años, tuve un accidente donde, literalmente, perdí la rodilla izquierda. Lo que parecía una caída simple terminó en 5 horas de cirugía, reconstrucción total de ligamentos cruzados, unos cuantos clavos, cicatrices y casi 6 meses de rehabilitación para volver a caminar.

Exactamente, y sin entrar en detalles médicos, mi pantorrilla se había “despegado” del muslo, por lo que tuvieron que tomar parte del ligamento posterior para volver a armar la “bisagra” que conforma una rodilla. Perdón por la explicación, pero tiene que ver ver con lo que viene.

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Chacho, Mi ángel guardián

Con la falta de mi movilidad habitual + lejos de mi familia (apenas 8 meses antes me había ido vivir a Italia) + una depresión importante, naturalmente subí muchísimo de peso. Por supuesto todas estas cosas también afectaron otras áreas de mi vida.

El proceso desde ese momento hasta ahora fue alucinante por lo doloroso, había llegado a un momento límite donde no había opciones más que salir adelante, ya no podía caer más abajo. Otro día voy a hablar de eso, pero no quiero irme por las ramas.

El uno de los tendones posteriores de mi pierna izquierda estaba más corto (de ahí tomaron la porción necesaria para la rodilla), por lo que no podía flexionar la pierna para subir escaleras o siquiera el cordón de la vereda y tampoco podía estirarla del todo, así que apenas lograba caminar “raro” y luego subía a mi casa, que está en primer piso por escalera, despacito y de costado.

Un día elegí no llorar más, no culpar ni culparme más y empecé a trabajar sobre mi misma, sin prejuicios, con consciencia de mi vida y cuerpo, retomando los caminos que había dejado pendientes. Empecé a quererme sin condiciones, a tratarme más amorosamente y a desintoxicarme de tantos años de no cuidarme. También retomé mis prácticas y estudios, porque siempre se puede aprender más.

Hoy, en mi Sadhana (práctica) diaria de yoga logré perfeccionar un asana que para mí, dado lo que les conté antes, parecía imposible: realizar Adhomuka (el perro), con la espalda en línea, las piernas totalmente estiradas y tocando el piso con los talones apoyando totalmente los pies!!! Después de 3 años estoy recuperando la elasticidad y medida original de mis ligamentos posteriores de las piernas!!! Estoy tan feliz!!!

Se que hay mucho por hacer, pero a diferencia de otras veces, no quiero centrarme en lo que falta sino disfrutar de lo conseguido, porque estas pequeñas cosas son nuestros grandes logros cotidianos y ser consciente de esto nos anima a seguir creciendo.

Hoy di un gran paso, y si yo pude, estoy segura que vos también.

Buena práctica.

Lore

De regreso a las bases

Si un día te pasa que, metido en la vorágine del mundo, el norte no parece tan claro, no te preocupes, a todos nos pasa.

Estamos vivos, eso es lo que sucede, y estarlo implica el fluctuar, incluye experimentar, practicar, retroceder a veces, volver a avanzar. La vida no es un camino en línea recta. Planificamos, organizamos, proyectamos, eso está perfecto! El tener un futuro nos impulsa a caminar, pero el ser flexibles a las circunstancias mientras vamos viviendo nos convierte en verdaderos maestros de nosotros mismos.

Una vez me dijeron que lo peor que puede pasarnos es no cambiar nunca, lo pensaste? Que sería de nosotros si fuéramos los mismos de hace 5 años atrás? o 15?

Nuestra evolución personal está íntimamente ligada a nuestra capacidad de danzar, llevando en una mano la música de los acontecimientos y en la otra nuestra capacidad de generar, de crear nuevas circunstancias. Este equilibrio es lo que nos mantiene en ritmo y equilibrio con la vida misma.

Pero si te ves perdido o dudando, tomate un tiempo, chiquito, solo tuyo, íntimo, para recordar que fue eso que te llevó hasta donde estas hoy y cómo lograste hacerlo. Recuperar las bases, regar de vez en cuando las raíces nos fortalece.

Humanicemos el camino, seamos falibles, tenemos permiso, no pasa nada.

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Estados nuevos

Cuando la vida nos propone desafíos, muchas veces, llegamos a encrucijadas que nos exponen a realizar cambios sustanciales, a dejar ir la vieja versión de nosotros para renacer en un nuevo estado.

Si bien la elasticidad corporal suele ser la más visible, es la flexibilidad de la mente la que nos permite fluctuar y danzar al ritmo del oleaje cotidiano.

Reconocer la necesidad interna de la reflexión, o simplemente permitirnos tomar la distancia necesaria para ver mejor son elementos que suelen ser minimizados o vividos con culpa porque nadie nos enseña a bajarnos del mundo y observar. Pero saben qué? Se puede! y está buenísimo! El mundo sigue con o sin nosotros, esa certeza nos llega de la mano del vértigo y muchas veces también del miedo… acaso no somos necesarios? Pues claro que lo somos, cada uno de nosotros es irreemplazable, pero nadie es imprescindible.

Por este motivo es que debemos darnos permiso y tomar los paréntesis que necesitemos para regresar renovados, con una nueva energía, con una visión limpia y fresca.

La vida es cíclica, circular, todo comienza, crece, termina y vuelve a empezar.

Les aseguro que vale la pena intentarlo.

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Sobre nosotros y los otros

 

Observando me doy cuenta cuan cargados estamos de prejuicios. Todos parecemos tener la receta para hacer las cosas mejor que el vecino, es más, todos tenemos opiniones, juzgamos, señalamos con el dedo acusador y decimos “esto a mí no me va a pasar” o “que bol…., cómo no se da cuenta?”

Tan llenos estamos de la vida del otro que nos olvidamos de la propia. De mirarnos al espejo, o lo que es peor, nos vemos con tantos filtros que la idea que tenemos de nosotros mismos dista kilómetros de quienes en verdad somos. Pensalo en silencio, cuántas veces te descubriste hablando sobre la vida del otro o juzgándolo? y Seguro tenías la fórmula mágica para resolverle la vida verdad?

Será que hacernos cargo de nuestra vida y de nuestras elecciones requiere una gran dosis de responsabilidad. Claro, es mucho más simple mirar afuera y decir cómo deberían haberse hecho las cosas (que por supuesto siempre es diferente de como se hicieron en realidad).

La cultura del miedo y la culpa ya nos ha hecho demasiado daño. Las diferentes religiones nos han llevado por el camino de “eso no se hace porque serás castigado o irás al infierno” en lugar de enseñarnos a amar y amarnos de modo que sea natural el pensar que “dañar a otros es dañarnos a nosotros mismos” o “eso se puede hacer mejor” o “eso puede perjudicar a otros, hay otras formas de hacerlo, incluso es posible evitarlo o cambiarlo” o mostrarnos que errar es humano y que el problema no está en equivocarse sino en que hacemos luego con esto.

También sucede que muchos han tenido padres a la antigua, que quizá por falta de recursos mejores, han elegido una crianza a base de silencios dolorosos, castigos “ejemplares”, golpes, faltas de respeto (sí, el respeto es algo que uno se gana, no se impone, hacerlo ya es de por sí una falta del mismo), siempre justificándose detrás de “lo hago por tu bien”, sembrando en nuestras mentes la idea de que está bien sufrir si me equivoco, que merezco el castigo. Por supuesto, en la mayoría de los casos nos transformamos luego en castigadores.

Nadie nos enseña que del error se aprende, que es posible cambiar y mejorar, que nadie nace con intenciones de hacer daño a otros o lastimarse a sí mismo. Que el respeto y amor son fruto del amor y del respeto recibidos, que jamás pueden ser impuestos por culpa o miedo. El instinto de supervivencia existe desde nuestros primeros instantes en este mundo. Al nacer somos amor absoluto y puro, todo lo demás llega y nos modela con el tiempo.

Cuando tomamos consciencia de nuestra responsabilidad nos hacemos libres, rompemos las cadenas de las viejas fórmulas y comenzamos a respirar livianos, seguros. Cada paso que damos se hace inmenso.

Es hora de dejar atrás la culpa y el miedo, sin enojos, sin rencores, cada uno de nosotros es fruto de una historia y cada quién ha hecho lo mejor que pudo. Por eso, es momento de agradecer todo lo que hemos aprendido de ellos para empezar a hacernos cargo.

 

Sobre la temporalidad y el apego

“desgraciado el que no haya mamado más que cuerpos, formas y apariencias. La muerte se lo arrebatará todo. Amad a las almas y las volvereís a encontrar.” Víctor Hugo.

 

Pequeño detalle, no les parece? amar la esencia para convertirnos en inmortales, en infinitos.

Tanto tememos a la muerte que, muchas veces, pensando en el final del camino (si eso realmente existe, pero bueno, es tema para otro artículo), no nos damos cuenta que nos olvidamos de vivir, de nutrirnos y fundirnos con la vida, de experimentar; de tal forma que ese instante simplemente nos transforme y nos regrese al infinito, que no es más que nuestra verdadera esencia.

Nos apegamos a las formas con la sed de llenar vacíos, espacios que  sentimos como abismos y preferimos navegar en la superficie, llegando en muchos casos a una devoción inexplicable por cosas tan volubles como banales: el cuerpo físico, el status, dinero, otras personas, olvidando que cuando dependemos de cualquier cosa que sea impermanente estamos garantizando nuestro propio sufrimiento.

Por supuesto, estar vivos y relacionados es recibir influencia, lo que nos rodea nos afecta siempre de una u otra forma, pero si dejamos nuestra felicidad o equilibrio en manos de esas cosas que cambian, de energías cíclicas o incluso de otra persona, estamos perdiendo potestad, libertad y autonomía.

Cómo puedo hacer para trascender esta dependencia? El primer paso es reconocer aquello a lo que me apego o uso como bastón emocional. Lo identifico, lo observo, le doy las gracias por todo lo que me ha servido hasta ese momento y lo dejo ir con amor. El secreto para soltar un apego es hacerlo con amor y agradecimiento, nunca con enojo o resentimiento ya que las emociones negativas tienen el poder de mantenernos atados. Aquello que nos enoja nos esclaviza. Que esto nos suceda no es algo malo, simplemente estamos buscando vivir y sobrevivir de la mejor forma que podemos, usando los recursos que tenemos en este momento y esto es perfectamente válido. Una cosa importante a tener en cuenta, debemos tratar de no enojarnos ni castigarnos al darnos cuenta que dependemos de algo o alguien, identificarlo es parte de reconocernos a nosotros mismos y eso no debe ser punido porque es parte de nuestro crecimiento.

Qué pasa si reconozco un apego y no me siento capaz de dejarlo? pues nada! al menos ahora lo sé y eso me ayudará a trabajarlo algún día si eso deseo. Recordemos que las cosas suceden en el instante adecuado, ni antes ni después y todo tiene un motivo, una razón de ser. Conocerse, aceptarse, tenerse paciencia y ser amorosos con nosotros mismos es lo más importante.

Cuando nos reconocemos en nuestro verdadero SER nos damos cuenta que ya no necesitamos atarnos a los apegos sino que, en cambio, nuestras elecciones se transforman en conscientes y voluntarias, que es muy diferente.

“Respira el momento”

Calle 13 con una canción maravillosa, intensa, real, la vida misma expresada en su máximo esplendor con una poesía cruda, visceral y muy potente que invita a VIVIR EL MOMENTO.

que la disfruten!

La Vida (respira el momento) – Calle 13

Uno nace mientras el planeta gira
Los pulmones abren la nariz respira
Escuchamos al mundo con todo su alboroto
Los parpados suben y los ojos tiran fotos
Si salimos de la cuna para dormir en la cama
Nos crecen los brazos como crecen las ramas

Como crecen las hojas nos crecen las manos
Como crecen los días cuando madruga temprano
Los segundos los minutos y las horas
Germinan así como los días empiezan y terminan
Los meses se disfrazan según el meridiano
Otoño invierno primavera verano
Y se ajusta el camino a nuestros pasos
Así como el agua se adapta a su vaso
Nuestro corazón se aclimata a la altura
Y nos adaptamos a cualquier aventura
Pueden sumar con prisa pueden restar con calma
Da igual porque las matemáticas no tienen alma
Aunque calculemos todo y le pongamos nombre propio
Nuestro espíritu no lo pueden ver los microscopios
Nadie se puede acobardar nacimos siendo valientes
Porque respirar es arriesgar
Este es el momento de agarrar el impulso
Las emociones las narra nuestro pulso.

Respira el momento.
Respira el momento.

En nuestra galaxia la historia se expande
Desde lo más simple hasta lo más grande.

Crecimos junto a los cuerpos celestes
Somos el norte sur este y oeste
Somos la tierra con todas sus huellas
Una súper nova entre todas las estrellas
Absorbemos la luz de los rayos
Mientras la clorofila navega por los tallos
Los grados y centígrados calientan los termómetros
A 150 millones de kilómetros
Hay una vía láctea repleta de neuronas
Porque reproducimos mas ideas que personas
No somos pequeños ni muy grandes tampoco
Somos muchos y también somos pocos
Somos el golpe cuando aterriza
Y también somos la piel cuando cicatriza
La muerte nunca nos venció
Porque todo lo que muere
Es por que alguna vez nació.

Respira el momento.
Respira el momento.

En nuestra galaxia la historia se expande
Desde lo más simple hasta lo más grande.

Lengua beso boca labio niño joven viejo sabio
Calvo rizo pelo lacio techo casa cielo espacio
Sexo orgasmo se humedece
Quizás nunca siempre a veces
Libro letra cuento narra ron con hielo o trago barra
3 millones de latidos en un periodo mensual
Caminamos dando 10 mil pasos en un día normal
Crudo hervido asado frito birra iglesia rezo grito
Muy poquito demasiado corro vuelo salto nado
Puede llegar algún día el colmo de la biología
Vivir con sangre caliente pa morir a sangre fría.

Respira el momento.

Dos para el tango (o para discutir)

 

Hace ya bastante tiempo, en medio de una discusión de esas que se ponen acaloradas y que ya uno ni se acuerda bien porque comenzaron, dije – “esta bien, te entiendo, pero es que lo veo de otro modo, no me parece que sea como vos me decís; vos no me vas a convencer ni voy a hacerlo yo, así que no importa todo esto porque creo que nunca vamos a ponernos de acuerdo. No sería mejor dejar de pelear? – a lo que ella me respondió – “que te haces la Buda, la buenita! acaso te crees sos mejor persona que yo?” – y entonces fue peor …

Ahora que lo recuerdo mejor, creo que se trataba de alguna diferencia relacionada con la política, una cosa llevó a la otra y la cosa se puso fea. La verdad, reconozco que tiempo atrás solía defender mi postura con bastante vehemencia. Si bien  nunca fui partidaria de ninguna bandera política, esto nunca limitó mis ideales ni la búsqueda incansable de justicia para todos los seres. Para que quede claro, no soy partidaria de las personas ni las doctrinas; soy partidaria del bienestar común, la igualdad, el amor, la solidaridad, la justicia para todos los seres de la tierra vengan de la mano de quien vengan. Y no me importan las banderas, ni las fronteras, ni los colores, ni las razas, ni las especies, ni ningún otro tipo de clasificación exclusiva ya que TODOS somos uno con el Universo. Y para ser aún más amplia, nunca fui una fan girl, no idolatro a nadie ni sigo rituales o doctrinas más que las que me dicta mi propio instinto y sentido común. Me considero un ser bastante libre, sólo una partícula más de un Universo de partículas infinitas.

Volviendo a ese día, aquella persona se puso muy nerviosa cuando quise bajar el nivel de agresión y calmar las aguas. Respiré profundo, la escuché pero ella siguió con su innumerable cantidad de insultos (pucha que hay muchos!) por un buen rato. Cuando por fin dio su estocada final faltando el respeto a la gente que quiero. Entonces elegí alejarme, poner entre nosotras lo que se llama distancia saludable, al menos para mí.

Nunca fui una persona rencorosa, no me sale, de hecho perdono muy fácilmente y siempre trato de comprender al otro, pero cuando alguien me hiere o lastima a quienes amo, pongo límites a esa persona y ésta automáticamente deja de tener lugar en mi vida y simplemente me alejo.

Ese episodio me dio mucho para pensar, sobre mí, sobre los demás, pero por sobre todo sobre las personas y sobre como nos embanderamos en rótulos y causas para justificar el daño que hacemos o para permitir que nos hieran o falten el respeto.

Cuando le dije a esa persona que ya no quería pelear, lo hice porque sabía que si aquella discusión seguía ya no habría retorno y valoraba mucho más nuestro vínculo que llenarme el ego de razón. Me dolía ver que por motivos que considero banales, como pueden ser diferencias de pensamiento nos estuviéramos haciendo daño. Tanto la búsqueda de calmar las cosas, la solicitud de respeto, la aceptación de las diferencias salían de mi corazón, pero parece que  la otra parte no pudo codificar bien mi mensaje o yo no había encontrado la forma adecuada de expresarme. Como fuera, a veces algunas cosas llegan a un punto donde ya no hay vuelta atrás y debemos prender a aceptar esa instancia cuando sucede.

Cuando pienso en sus palabras siento que no soy ni buena ni mala, simplemente humana, con todos los errores y virtudes que eso implica. Ala distancia tampoco siento culpa, ni lamento la pérdida, acepto con amor lo que pasó y abrazo con con gratitud a esa que fui porque ella me hizo crecer.

Quizá el cambio verdadero dentro de mí misma surgió cuando comencé a aceptarme tal como era, a quererme sin condiciones. Entonces también empecé a valorarme y a cuidarme de lo que me hacía daño, aprendí a poner límites con amor. Aceptarme a mi misma sin condicionamientos fue el primer paso para poder aceptar a los demás, para poder comprender, poner límites con amor y elegir más conscientemente.

Es posible que haya gente que sienta que nos creemos mejores (equivocadamente) cuando buscamos ser amables o amorosos con ellos? es posible que piensen que cuando hacemos cosas para estar mejor lo hacemos porque está de moda? cuando somos o intentamos ser compasivos hay personas que creen que buscamos algo a cambio? es posible que haya gente a la que le moleste el bienestar de otros o ver a alguien en el camino de sentirse mejor ? porqué la búsqueda de estar mejor es tantas veces objeto de burla, sarcasmo o inclusive enojo?

Me tomó mucho tiempo entender que no es lo mismo comprender que aceptar, porque podemos perdonar y comprender los muchos motivos o causas del otro, pero no por eso estamos en la obligación de aceptar que nos hagan daño, verdad?

Cuántas veces en nombre de la comprensión y del amor aceptamos o incluso naturalizamos la violencia, el daño, el atropello, la invasión de la intimidad o del espacio propio? Cuántas veces permitimos cosas que nos hagan mal en nombre de la comprensión o del amor?

Amar es también dejar SER al otro aunque esto implique “perderlo” (pensaste que no podemos perder nunca a nadie porque nadie nos pertenece?) o poner distancia. Amar es aprender a soltar, dejar ir, poner un límite acorde a nuestro parecer y convicciones, todos sabemos muy adentro nuestro hasta donde estamos dispuestos a soportar.

Recorda que el amor más importante de todos es siempre el amor propio.  

Lore

 

 

Cambiando paradigmas

EL EXITO NO TE HACE MAS FELIZ.

Cómo? en serio? Te cuento que esto nos afecta a todos, porque es un paradigma que aún sigue instalado en la sociedad. Crecemos con la presión cultural y social que nos ha llevado a creer que un título, un rol, una posición en una empresa, un cheque gigante a fin de mes, un proyecto que funciona, la figura perfecta, la fama, el aplauso o el reconocimiento es lo que nos dará la felicidad.

Pero: ¿qué seríamos nosotros entonces, si todo eso desaparece? En realidad, no está mal el cheque, ni la posición, ni el proyecto, ni pretender verse mejor, lo que está errado es condicionar nuestra vida, y nuestra “felicidad” a eso, porque estamos dándole el poder de condicionar nuestra felicidad a cosas temporales y circunstanciales. Esas cuestiones son demasiado efímeras para que funcionen como único sostén de nuestra vida. Además, generalmente van cambiando con el tiempo y las circunstancias.

Por eso, el camino hacia el éxito, es completamente el inverso al que creemos, e inclusive, se puede obtener mucho, pero mucho más de lo que imaginamos, si lo recorremos de esta manera.

“El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que estas haciendo, entonces serás exitoso” ― Albert Schweitzer

Quién hace cosas todos los días para poder estar en paz, en plenitud y vivir momentos de felicidad, puede triunfar en el resto de los desafíos de la vida: en las relaciones, en el trabajo, en la familia, etc.

Cuando las personas se sienten felices, tienden a ser optimistas, energéticos y a tener confianza en si mismos, lo cual conlleva a que el resto encuentre a estas personas más agradables, sociables y confiables. Estos aspectos amplían las oportunidades para: concretar un negocio, para cumplir objetivos exitosamente, crear o desarrollar nuevas cosas, inclusive para conocer a una pareja, hacer más amigos, etc.

Entonces para ser más feliz, una buena idea es dejar atrás esa ambición sin sentido, depositar nuestra esperanza de ser felices en cosas externas, circunstanciales y cambiantes, ya que todo aquello que estás buscando llegará como consecuencia si primero encuentras la pasión y la plenitud en lo que eres y haces.

Cuál es tu pasión? Qué te hace feliz sin considerar las circunstancias?

Lore

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El silencio / Il silenzio

Hoy se viene una nota bilingüe. Es que sucede un día que los hijos nos muestran que nunca nada cae en saco roto, que nos observan como nadie, que absorben y nutren de nuestras acciones más de cualquier palabra y que crecen conforme a eso que viven con nosotros a diario.

Ayer, ella me dijo que tenía que escribir sobre El Silencio, wah! sorprendida me doy cuenta que la profe de lengua e historia de estos dos años no sólo es una gran profesora de su materias sino que las utiliza las utiliza como punto de partida para dar a sus alumnos esas herramientas que serán semilla y fruto, un regalo de por vida.

Aquí les comparto el texto completo escrito por Mica Tay, primero está la versión original que es en Italiano y luego en español traducido para que nadie se lo pierda, de verdad vale la pena leerlo hasta el final.

“Il silenzio

Proviamo a chiudere gli occhi per un attimo, mettiamoci comodi e respiriamo profundamente. E adesso, ascoltiamo: il vento fuori dalla finestra, la cerniera di metallo dentro l’avatrice, la tua respirazione. Come vedete, il silenzio non è mai vuoto, al contrario de quello che si pensa.

É importantissimo trovarsi un tempo per il silenzio; è sano, come lo è dormire, mangiare o fare esercizio.

Molti pensano che stare in silenzio significa essere isolato dall’ambiente, ma non è affato così; anzi: ci collegiamo ancora di più a ciò che ci circonda. Purtroppo, oggi giorno si è assolutamente persa l’abbitudine di fare silenzio. Siamo circondati da stimoli costantemente. Addiritura ai bambini, per essempio, li mettono musica per dormire.

Impariamo a scrivere e a leggere, ma nessuno ci insegna mai a lavorare il silenzio.

Inoltre, serve, anzi è essenziale, per conoscere noi stessi.

Prima un po ho parlato di chuidere gli occhi ed ascoltare; viene chiamato “Body Scan”, ed è un esercizio molto utilizzato nel yoga e meditazione: serve per il riconoscimento dell’ambiente, out-in (cioè da fuori verso dentro). In questo modo si riesce persino ad ascoltare il battito del proprio cuore.

Il silenzio aiuta alla riflessione, il rilassamento, a riposare la mente. È difficile da credere ma cinque minuti di silenzio assoluto funzionano come un efficente antistress.

Ma non solo, purchè il silenzio aumenta la concentrazione, le nostre capacità di osservazione.

È noto che, durante il silenzio si sta biológicamente meglio: il corpo è più adecuatamente ossigenato, gli organi lavorano in modalità più lenta e rilassata, in modo più consapevole, si potrebbe dire.

In silenzio, possiamo sentire i nostri pensieri, ci addentriamo più profundamente in noi stessi; ed è questo il motivo perchè esso no è per tutti, o lo è, ma non tutti lo sopportano. Molta gente si trova a disagio con il silenzio; la paura del silenzio è in realtà una seria fobia: per loro, la propia mente è un mistero così grande e pericolosa da evitare disperatamente. Non vogliono conoscere loro stessi per terrore di ciò che possano trovare.

Molti no sono per niete abbituati al silenzio e sentono molta angoscia, a tale punto di avere bisogni di rumori tutto il tempo: per lavorare, per magiare, per caminare, persino per dormire.

Insomma, il silenzio è per molti positivo, per molti negativo; alcuni lo adorano e lo cercano, altri non possono vivere senza gli auriculari; ma è necesserario fare silenzio per avere una vita sana.

Forse per molti non hà nessun senzo, ma il silenzio è conoscenza, è pace, è libertà.”

MicaTay (13/12/2015)

En español:

El silencio
Probemos a cerrar nuestros ojos por un momento,  pongámonos cómodos y respiremos profundamente. Ahora, escuchemos el viento fuera de la ventana, la cremallera de metal en la lavadora, la propia respiración. Como ven, el silencio nunca está vacío al contrario de lo que uno piensa.
Es muy importante encontrar un tiempo para el silencio, es saludable tal como dormir, comer o hacer ejercicio.
Muchas personas piensan que estar en silencio significa aislarse del medio ambiente, pero en realidad es al revés, en efecto: en silencio nos conectamos aún más a nuestro entorno. Por desgracia, hoy en día está absolutamente perdido el hábito del silencio. Estamos rodeados de estímulos constantemente. Por ejemplo: Incluso a los niños se les pone música para dormir.
Aprendemos a leer y escribir, pero nadie nunca nos enseña a trabajar el silencio.
El silencio, sirve, de hecho es esencial, para conocernos a nosotros mismos.
Al principio les hablaba de cerrar los ojos y escuchar; esto es lo que llamamos “Body Scan” y es un ejercicio que a menudo se utiliza en el yoga y la meditación, se trata des el reconocimiento del medio ambiente Outside-in, (es decir, de fuera a dentro). De esta manera podemos incluso llegar a escuchar los latidos de nuestro propio corazón.
El silencio ayuda a la reflexión, la relajación, calma la mente. Es difícil de creer, pero cinco minutos de silencio funcionan como un anti-estrés eficiente. Además, el silencio aumenta nuestra concentración y la capacidad para de observación.
Se sabe que, en el silencio, nuestro cuerpo funciona biológicamente mejor: el cuerpo se oxigena más adecuadamente, los órganos funcionan de un modo más lento y relajado, de una manera más consciente, se podría decir.
En silencio, podemos escuchar nuestros pensamientos, nos adentramos más profundamente en nosotros mismos; y esta es la razón por la que no es para todos, o quizá sí, pero no todos pueden soportarlo. Muchas personas incluso llegan a sentirse mal con el silencio. El miedo al silencio es en realidad una fobia grave: para ellos, la propia mente es un misterio tan grande y peligroso que evitan desesperadamente. Son personas que no quieren conocerse a sí mismos por temor a lo que puedan encontrar.
Muchos no logran habituarse para nada al silencio, llegan a sentir mucha angustia, hasta el punto de tener las necesidades constante de escuchar algún ruido: para trabajar, comer, para caminar, incluso para dormir.
En pocas palabras, el silencio es positivo para muchos, otros sienten que es algo negativos; algunos lo aman y por eso lo buscan, otros no pueden vivir sin auriculares; pero todos sabemos que es necesario darse espacios de silencio para estar más tranquilos y tener una vida más sana.
Tal vez para muchos no tiene sentido, pero el silencio es conocimiento, es paz y es la libertad.”

MicaTay (13/12/2015)

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