Un gran paso para mi humanidad

Para los que no lo saben, los últimos 6 años han sido de una tremenda transformación y crecimiento, tanto física como espiritualmente.

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Spinetta ya lo sabía

Uno de tantos eventos que modificaron radicalmente mi camino es, que hace unos 3 años, tuve un accidente donde, literalmente, perdí la rodilla izquierda. Lo que parecía una caída simple terminó en 5 horas de cirugía, reconstrucción total de ligamentos cruzados, unos cuantos clavos, cicatrices y casi 6 meses de rehabilitación para volver a caminar.

Exactamente, y sin entrar en detalles médicos, mi pantorrilla se había “despegado” del muslo, por lo que tuvieron que tomar parte del ligamento posterior para volver a armar la “bisagra” que conforma una rodilla. Perdón por la explicación, pero tiene que ver ver con lo que viene.

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Chacho, Mi ángel guardián

Con la falta de mi movilidad habitual + lejos de mi familia (apenas 8 meses antes me había ido vivir a Italia) + una depresión importante, naturalmente subí muchísimo de peso. Por supuesto todas estas cosas también afectaron otras áreas de mi vida.

El proceso desde ese momento hasta ahora fue alucinante por lo doloroso, había llegado a un momento límite donde no había opciones más que salir adelante, ya no podía caer más abajo. Otro día voy a hablar de eso, pero no quiero irme por las ramas.

El uno de los tendones posteriores de mi pierna izquierda estaba más corto (de ahí tomaron la porción necesaria para la rodilla), por lo que no podía flexionar la pierna para subir escaleras o siquiera el cordón de la vereda y tampoco podía estirarla del todo, así que apenas lograba caminar “raro” y luego subía a mi casa, que está en primer piso por escalera, despacito y de costado.

Un día elegí no llorar más, no culpar ni culparme más y empecé a trabajar sobre mi misma, sin prejuicios, con consciencia de mi vida y cuerpo, retomando los caminos que había dejado pendientes. Empecé a quererme sin condiciones, a tratarme más amorosamente y a desintoxicarme de tantos años de no cuidarme. También retomé mis prácticas y estudios, porque siempre se puede aprender más.

Hoy, en mi Sadhana (práctica) diaria de yoga logré perfeccionar un asana que para mí, dado lo que les conté antes, parecía imposible: realizar Adhomuka (el perro), con la espalda en línea, las piernas totalmente estiradas y tocando el piso con los talones apoyando totalmente los pies!!! Después de 3 años estoy recuperando la elasticidad y medida original de mis ligamentos posteriores de las piernas!!! Estoy tan feliz!!!

Se que hay mucho por hacer, pero a diferencia de otras veces, no quiero centrarme en lo que falta sino disfrutar de lo conseguido, porque estas pequeñas cosas son nuestros grandes logros cotidianos y ser consciente de esto nos anima a seguir creciendo.

Hoy di un gran paso, y si yo pude, estoy segura que vos también.

Buena práctica.

Lore

Sobre nosotros y los otros

 

Observando me doy cuenta cuan cargados estamos de prejuicios. Todos parecemos tener la receta para hacer las cosas mejor que el vecino, es más, todos tenemos opiniones, juzgamos, señalamos con el dedo acusador y decimos “esto a mí no me va a pasar” o “que bol…., cómo no se da cuenta?”

Tan llenos estamos de la vida del otro que nos olvidamos de la propia. De mirarnos al espejo, o lo que es peor, nos vemos con tantos filtros que la idea que tenemos de nosotros mismos dista kilómetros de quienes en verdad somos. Pensalo en silencio, cuántas veces te descubriste hablando sobre la vida del otro o juzgándolo? y Seguro tenías la fórmula mágica para resolverle la vida verdad?

Será que hacernos cargo de nuestra vida y de nuestras elecciones requiere una gran dosis de responsabilidad. Claro, es mucho más simple mirar afuera y decir cómo deberían haberse hecho las cosas (que por supuesto siempre es diferente de como se hicieron en realidad).

La cultura del miedo y la culpa ya nos ha hecho demasiado daño. Las diferentes religiones nos han llevado por el camino de “eso no se hace porque serás castigado o irás al infierno” en lugar de enseñarnos a amar y amarnos de modo que sea natural el pensar que “dañar a otros es dañarnos a nosotros mismos” o “eso se puede hacer mejor” o “eso puede perjudicar a otros, hay otras formas de hacerlo, incluso es posible evitarlo o cambiarlo” o mostrarnos que errar es humano y que el problema no está en equivocarse sino en que hacemos luego con esto.

También sucede que muchos han tenido padres a la antigua, que quizá por falta de recursos mejores, han elegido una crianza a base de silencios dolorosos, castigos “ejemplares”, golpes, faltas de respeto (sí, el respeto es algo que uno se gana, no se impone, hacerlo ya es de por sí una falta del mismo), siempre justificándose detrás de “lo hago por tu bien”, sembrando en nuestras mentes la idea de que está bien sufrir si me equivoco, que merezco el castigo. Por supuesto, en la mayoría de los casos nos transformamos luego en castigadores.

Nadie nos enseña que del error se aprende, que es posible cambiar y mejorar, que nadie nace con intenciones de hacer daño a otros o lastimarse a sí mismo. Que el respeto y amor son fruto del amor y del respeto recibidos, que jamás pueden ser impuestos por culpa o miedo. El instinto de supervivencia existe desde nuestros primeros instantes en este mundo. Al nacer somos amor absoluto y puro, todo lo demás llega y nos modela con el tiempo.

Cuando tomamos consciencia de nuestra responsabilidad nos hacemos libres, rompemos las cadenas de las viejas fórmulas y comenzamos a respirar livianos, seguros. Cada paso que damos se hace inmenso.

Es hora de dejar atrás la culpa y el miedo, sin enojos, sin rencores, cada uno de nosotros es fruto de una historia y cada quién ha hecho lo mejor que pudo. Por eso, es momento de agradecer todo lo que hemos aprendido de ellos para empezar a hacernos cargo.

 

Puente o destino?

A lo largo de nuestras vidas conocemos infinidad de personas. Al principio, cada nueva persona llega con una carga nueva de experiencias e historias personales. Familiares, amigos, compañeros de trabajo o estudio, parejas, vecinos; en la calle, en cada esquina, momento o lugar existe la posibilidad de cruzarse con alguien.

Cada una de ellas tiene el potencial de transformarnos aún de una forma mínima. Incluso por unos minutos apenas. Este cambio, por más pequeño que sea, nos modifica de algún modo. Estas variaciones sucesivas a lo largo de tiempo nos van modelando haciendo de nosotros quienes somos en este mismo momento.

Algunas personas influyen tanto con su presencia que podemos identificar perfectamente ese instante donde se produce el cambio como un antes y después en nuestras vidas. A través de una experiencia compartida, sin importar en este caso si es positiva o negativa, esta persona nos modifica tanto, sin hacerlo de forma consciente, por supuesto, que ya nada será igual que antes.

De todas estas personas podemos hacer dos clasificaciones, existen las personas puente y las personas destino. Qué significa esto?

Las personas PUENTE son aquellas que llegan a nuestra vida para cumplir algún propósito, y no hablo de usar a nadie, sino de ese cambio nunca se hubiera producido sin este encuentro de caminos. Estas personas tendrán una presencia temporal en nuestras vidas que finalizará cuando este objetivo haya sido cumplido. Qué quiero decir? Una persona PUENTE es esa personas que conocemos (puede ser incluso una pareja) que nos llevará de un lado al otro del puente a través de su impulso e influencia, nos tomará de su mano ayudándonos a cruzar a la otra orilla de nuestra vida con su existencia. Nos hará cambiar, trasladar y modificará de alguna forma permanente o transitoria pero necesaria para nuestra evolución, Cuando ya lo hayan hecho,simplemente se irán de forma natural ya que la única razón de ser en nuestro vida era el de ayudarnos a cruzar el puente de nuestro crecimiento. No hay forma que una persona puente se quede con nosotros más del tiempo necesario. Se trata de relaciones o vínculos que no se pueden forzar, nacen, evolucionan y desaparecen (puede ser una pelea o simplemente el hecho de seguir caminos diferentes) porque esas personas llegan a nuestra vida para ser nuestro puente de crecimiento y transmutación.

Las personas DESTINO, en cambio, son esas que llegan para quedarse. Las que cuando llegan permanecerán y nos transformarán a diario con su existencia. Ellas seguirán a nuestro lado sin buscarlo porque su razón es crecer y evolucionar juntos. Son relaciones cíclicas, personas que siguen de alguna forma vinculadas a nosotros y que con su existencia nos invitan o empujan constantemente a avanzar, según el caso.

De esta forma podemos comprender porque algunas personas ya no están cerca de nosotros y porque otras siguen estando todavía en nuestras vidas.

Cómo puedo saber qué tipo de persona estoy conociendo? pues nunca se sabe! Es imposible identificar si alguien que conocemos es una persona PUENTE o DESTINO. Incluso nosotros mismos somos puente o destino de alguien más.

Entonces, más allá del rol que nos proponga el camino, lo que de verdad importa es poner el corazón en cada momento, para que sea lo que tenga que ser y eso sea lo mejor posible.

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Alguien a quien amé alguna vez, me dio una caja llena de oscuridad. Me tomó años darme cuenta que eso también era un regalo.

Cambiando paradigmas

EL EXITO NO TE HACE MAS FELIZ.

Cómo? en serio? Te cuento que esto nos afecta a todos, porque es un paradigma que aún sigue instalado en la sociedad. Crecemos con la presión cultural y social que nos ha llevado a creer que un título, un rol, una posición en una empresa, un cheque gigante a fin de mes, un proyecto que funciona, la figura perfecta, la fama, el aplauso o el reconocimiento es lo que nos dará la felicidad.

Pero: ¿qué seríamos nosotros entonces, si todo eso desaparece? En realidad, no está mal el cheque, ni la posición, ni el proyecto, ni pretender verse mejor, lo que está errado es condicionar nuestra vida, y nuestra “felicidad” a eso, porque estamos dándole el poder de condicionar nuestra felicidad a cosas temporales y circunstanciales. Esas cuestiones son demasiado efímeras para que funcionen como único sostén de nuestra vida. Además, generalmente van cambiando con el tiempo y las circunstancias.

Por eso, el camino hacia el éxito, es completamente el inverso al que creemos, e inclusive, se puede obtener mucho, pero mucho más de lo que imaginamos, si lo recorremos de esta manera.

“El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que estas haciendo, entonces serás exitoso” ― Albert Schweitzer

Quién hace cosas todos los días para poder estar en paz, en plenitud y vivir momentos de felicidad, puede triunfar en el resto de los desafíos de la vida: en las relaciones, en el trabajo, en la familia, etc.

Cuando las personas se sienten felices, tienden a ser optimistas, energéticos y a tener confianza en si mismos, lo cual conlleva a que el resto encuentre a estas personas más agradables, sociables y confiables. Estos aspectos amplían las oportunidades para: concretar un negocio, para cumplir objetivos exitosamente, crear o desarrollar nuevas cosas, inclusive para conocer a una pareja, hacer más amigos, etc.

Entonces para ser más feliz, una buena idea es dejar atrás esa ambición sin sentido, depositar nuestra esperanza de ser felices en cosas externas, circunstanciales y cambiantes, ya que todo aquello que estás buscando llegará como consecuencia si primero encuentras la pasión y la plenitud en lo que eres y haces.

Cuál es tu pasión? Qué te hace feliz sin considerar las circunstancias?

Lore

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Buscar la felicidad no me hace feliz

 

Te parece una contradicción? Bien, te cuento que no es tan así. 

Buscar constantemente como ser feliz, puede generar angustia. Esto sucede cuando quienes la buscan, lo hacen pensando en que todo lo que se sugiere realizar para alcanzar la felicidad, DEBE hacerlos felices, y no saben lidiar con la frustración, si los resultados no aparecen o no  lo hacen en tiempo y forma.

La verdad, es que la felicidad, no es producto de hacer sólo una cosa, sino de un cambio en el estilo de vida y es bueno saber de antemano que no siempre se lo consigue de un día al otro o aparece por arte de magia.

Sabiendo esto, resulta lógico darse cuenta que este cambio en nuestro estilo de vida poco tiene que ver con las circunstancias, sino más bien con esas pequeñas cosas que vamos modificando a diario, esos cambios chiquitos pero constantes y firmes que poco a poco nos hacen sentir más satisfechos con la vida que tenemos y con nosotros mismos.

Algunas ideas? Podes empezar ahora mismo realizando simples cambios como: perdona y perdónate, deja ir aquello que ya no sirve o no te aporta nada positivo, relájate (no podes controlarlo todo), prioriza la paz y no siempre la razón (no necesitas convencer a nadie de nada y es mucho más saludable), redefiní tus prioridades, sonreí un poco más (aun cuando se te haga muy difícil), da las gracias, no te presiones (ser paciente y amoroso también vale para nosotros mismos), come despacio y disfruta cada bocado, date tiempo para las cosas que te dan placer (ver una película, pintar, leer o lo que sea que te de alegría y tranquilidad), etc.

No pretendas hacer todo junto, da los pasos de a uno por vez, seguro pero firme, pronto todo este proceso se convertirá en algo natural.

Trabajemos a diario para ser cada día más felices.

Lore

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De la negación a la sobreimplicación

La vida nos pone pruebas a diario, unas más duras, otras menos, algunas tremendas e inesperadas, otras simplemente por dolorosas o desagradables nos empeñamos en hacerles foco, las revolvemos como una gran sopa mental, buscamos en internet, nos ponemos monotemáticos, haciendo de aquello que nos perturba la razón de nuestras vidas.

Lo que muchas veces no notamos es que eso en lo que hacemos foco se ve potenciado ante nuestra intensa búsqueda de resolución.

Ya se, parece contradictorio, pues no lo es.

Cuando nos vemos antes un evento o pensamiento emotivo que nos perturba, cualquiera sea su naturaleza, lo primero es poder reconocerlo e identificarlo a través de la observación.

Una vez que somos conscientes de lo que sucede, es cuando podemos trabajar sobre ello,del modo que hayamos elegido o como podamos según los recursos con que contemos.

La última etapa es, muchas veces la más compleja porque se trata de soltar. Si dejar ir y ya no seguir metiendo el dedo en la llaga, confiando en lo que hemos hecho para estar mejor o para mejorar.

Si seguimos apegados al pensamiento emotivo que nos perturba, aunque sea para resolverlo o modificarlo, corremos el riesgo de de caer en lo que se llama sobreimplicación, que no hace más que alejarnos del objetivo que queremos lograr, llegando inclusive a aumentar sus efectos.

Ejercitemos el soltar, el dejar ir, el desapego, porque también las emociones negativas ocupan un espacio y nos mantienen ocupados. Y si usáramos esa energía para algo más positivo?

Lore

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Ayudar o Intervenir

Cuantas veces nos encontramos en situaciones donde quisiéramos intervenir para cambiar algo en la vida de quienes amamos? Suele pasar que vemos o creemos que intervenir, intentar modificar, señalar y hasta criticar (crítica constructiva le llaman) es un gran aporte a la vida del otro, que haciéndolo le estamos evitando algún dolor o experiencia desagradable, que lo estamos rescatando de algo o de alguien.

A veces pensamos cosas como “pero es que no se da cuenta?” o “le voy a avisar para que abra los ojos” o “pero si es mi amigo, cómo no le voy a decir?” o “yo ya pasé por eso, le tengo que anticipar”. y muchos más etc.

Ahora, esa intervención tiene que ver realmente con el amor hacia el otro o simplemente se trata de nosotros mismos tratando de ser rescatadores para sentirnos bien? por otra parte, antes de intervenir, me detengo a pensar si con mis acciones le estoy ayudando al otro o lo estoy privando de una experiencia que lo ayudaría a crecer?

El crecimiento y aprendizaje nos suceden de forma empírica, sin juzgar si esto es agradable o no, siempre se aprende y crece a partir de la experiencia personal; es decir, por más ganas que tengamos de transmitir nuestra experiencia, no existe forma ni palabras capaces de reemplazar la experiencia real, por eso debemos dejar que cada uno haga la propia, que construya su propio camino.

Veamos la diferencia entre ayudar e intervenir: cuando alguien nos pide ayuda, es el otro quien está dando el primer paso, quien nos abre la puerta y nos permite entrar, esto es, puedo intervenir porque alguien me ha dado permiso.

En cambio, si nadie nos invita, sólo se trata de meternos en la vida del otro y esto es una falta de respeto a sus capacidades, a su juicio, nos estamos poniendo por sobre el otro, creemos que “lo sabemos o entendemos mejor, es por su bien” …. Pero, es realmente así? he caminado sus zapatos y pasado por las mismas baldosas como para saber si estoy en lo cierto?

Todos tenemos recetas para mejorar la vida del alguien verdad? jejeje! y si comenzamos por la nuestra?

Debemos medir el alcance de nuestras intervenciones y evaluar mucho si éstas son realmente es necesarias. Por supuesto no vamos a dejar que quienes amamos se hagan daño, por lo menos no algo irreparable, pero muchas veces el verdadero amor está en permitir la experiencia y acompañar con amor, cualquiera sea el resultado.

Lore

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SP y TDPM sabes de que se trata?

Hasta hace un tiempo se solía llamar “histéricas” a las mujeres, eran tratadas como enfermas mentales e incluso llevadas a un manicomio. Ahora, a través de diagnósticos reduccionistas y simplistas se las médica para “domesticarlas” y hacerlas encajar en la sociedad … “no pones nada de tu parte”, “mirá el calendario antes de quejarte”, “estás loca”, “sos una histérica”, “uf, seguro está en esos días” … te suena?

Bueno, te propongo que antes de continuar dejemos de lado las descalificaciones de todo tipo ya que son siempre insultantes, no nos llevarán a ningún lugar saludable y la intención de esta nota es aprender para ganar calidad de vida entre todos y para todos.

Hablemos de cuestiones femeninas. Desde que somos adolescentes aprendemos que los cambios hormonales dentro del ciclo de vida de una mujer fértil son algo biológicamente normal. De todos modos hasta el siglo pasado menstruar todavía estaba lleno de mitos (no te laves la cabeza en “esos días porque se te corta”, por ejemplo).

Hoy sabemos que  la naturaleza nos ha preparado tanto física como emocionalmente para procrear y afrontar cada mes este proceso de generación y limpieza, de creación y despedida. Es decir, una vez al mes el cuerpo se prepara para biológicamente para engendrar, pero al menos que hayamos quedado embarazadas, el cuerpo procede luego al descarte y limpieza de aquello que ha preparado pero ya no le sirve. Eso es lo que llamamos regla. Este proceso no es sólo físico, sino que también viene acompañado de variaciones emocionales similares a una despedida o un “luto por el hijo que no fue.

Este proceso es perfectamente natural. Pero puede pasar que se vea modificado y que por algún motivo que todavía no se ha determinado con absoluta certeza, se produzcan desajustes en los síntomas físicos, conductuales y emocionales relacionados provocando alteraciones como el SP y el TDPM.
A la serie de síntomas que aparecen en los días previos al sangrado, se los denomina el Síndrome Premenstrual (SP) y es algo que en mayor o menor medida afecta a casi todas las mujeres durante su vida fértil.

La sintomatología del Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM), es muy similar al Síndrome premenstrual (SP) pero la diferencia reside en la intensidad de los síntomas y en cuanto éstos alteran el ritmo habitual de tu vida.

Está probado que no hay causas psicológicas ciertas y que lo que produce estos desajustes NO es la producción hormonal o si se produce más o menos estrógeno o progesterona, sino cómo son afectados los neurotransmisores por esta variación hormonal que sucede mes a mes aproximadamente entre 10 días y una semana antes del sangrado.
Dejemos atrás las etiquetas y la idea de “yo ya sé de qué se trata”. Si de verdad queres empezar a mejorar algo en tu vida o ayudar a quien amas a transitar este camino con amor, pues es una buena idea comenzar a aprender más y comprender mejor de que se trata realmente.

Acá te dejo una lista de los síntomas habituales del TDPM, ten en cuenta que no necesariamente debes padecer todos y que, nuevamente, es la intensidad de estos síntomas y cuanto alteren el ritmo de normal de tus días, los que determinen si se trata de un Síndrome Premenstrual o de TPDM.

SÍNTOMAS DEL TRASTORNO DISFÓRICO PREMENSTRUAL (TDPM) (imaginate si esto te pasara cada 15 días …)

SÍNTOMAS FÍSICOS

  • Fatiga
    • Mareos
    • Nauseas
    • Problemas con el sueño (dormir demasiado o muy poco durante varios días)
    • Dolores de cabeza o migrañas
    • Dolor de articulaciones y músculos, calambres
    • Sensibilidad de los senos
    • Encías inflamadas
    • Candidiasis bucal o vaginal
    • Aumento de peso e hinchazón debido a retención de líquidos
    • Distensión abdominal
    • Cambios de apetito (antojos, comer en exceso o falta de apetito)
    • Estreñimiento o diarrea
    SÍNTOMAS ANÍMICOS
  • Sentirse:
    – sumamente ansiosa y con los nervios de punta
    – muy deprimida y desesperanzada
    – muy molesta o irritable
    – abrumada y sin control
    – desesperanzada que su vida no vale nada
    – con intenciones suicidas
    • Tener arranques de llanto y cambios de humor
    • Tener ataques de pánico
    • Tener dificultad para concentrarse
    • Perder el interés en las actividades acostumbradas
    • Tener dificultad para relacionarse con otras personas se aleja de otros, incluidos familiares y amigos
    • Tener miedo a salir de casa y estar en lugares concurridos le provoca angustia

Es importante saber que al no tratarse de una enfermedad sino de una condición, tanto el Síndrome premenstrual como el TDPM no tienen cura. Lo que SI podemos es apelar a ciertos cambios en nuestra vida que nos ayudarán muchísimo a mejorar la situación y tener una mejor calidad de vida para nosotras y para quienes nos acompañen (ellos tampoco lo pasan bien, te lo aseguro).

No hay un único tratamiento para el TDPM, es difícil decir cuál es el más efectivo, porque cada cuerpo es un mundo, existen diferentes alternativas y terapias como la Cognitivo conductual, el Mindfulness, el Yoga, la Meditación, los medicamentos antidepresivos o anti epilépticos (siempre bajo indicación médica, sin excepción), la Homeopatía, la terapia floral, cada una, a través del autoconocimiento, encontrará la que se adecue mejor a sus necesidades.

Algunas ideas para sentirte mejor:

  • Conocerte mejor será el primer paso. Para esto, es aconsejable hacer un diario de síntomas durante, al menos tres meses, puede ayudarte a identificar cuál es tu situación real.
  • Mejorar tus hábitos de alimentación, una alimentación más saludable, con menos azúcares y carbohidratos ya que si bien te dan sensación de bienestar al principio, luego se transforman en una fuente de más energía y esto puede alterar tu excitabilidad.
  • Hacer actividad física de forma regular (aunque sea salir a caminar), te ayudará a generar endorfinas (la hormona del bienestar) de forma natural, además de ser una descarga para las emociones desbordadas.
  • Aprender técnicas de respiración abdominal. La respiración abdominal, tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro y favorece la secreción de hormonas como la  La serotonina es un neurotransmisor que influye en forma directa sobre los estados depresivos
  • Realizar meditaciones o actividades que te conecten con el placer (como pintar o escribir), y comenzar a trabajar sobre tus partes internas puede ayudarte mucho a reconocer e identificar lo que te sucede para poder comunicarlo y así sentirte acompañada en este proceso.
  • También es muy importante reducir al mínimo la ingesta de alcohol, tabaco y evitar las drogas de todo tipo.
  • Hablar del tema. Es fundamental que no te encierres y te pongas en contacto con gente que pueda ayudarte o que te comprenda para no caer en pozos depresivos.

Lo bueno de todo esto, aunque el panorama no se vea bien, es que ya sabes que esto existe, que no estas enloqueciendo y que es posible sentirse mejor.

Si tenes ganas de saber más sobre esto no dudes en escribirme, hay un grupo de mujeres y profesionales muy serios que saben del tema y que puede ayudarte a estar mejor.

Aquí un poco más de información:

health/shic/html/s9132.asp

http://napmdd.org/

Un abrazo con amor

Lore ❤

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La importancia de las palabras

Un signo de buen desarrollo de la inteligencia emocional es el poder identificar aquello que sentimos. Las emociones son respuestas reales a situaciones de la vida, que pueden ser reales o no, pasadas, presentes o futuras, de variada intensidad.

Cuando nos conectamos con nosotros mismos es mucho más simple lograr identificar la emoción que nos afecta para así diferenciarla de otras similares (no es lo mismo sentir miedo que dolor o tristeza o soledad, por ejemplo).

Una vez identificada la emoción sucede el siguiente paso: la expresión.

Entonces llega el gran problema, cómo expreso mis emociones? como comunico lo que me pasa? lo hago adecuadamente y en relación proporcional al evento que la ha provocado? lo estoy haciendo con el interlocutor que corresponde? Logro poner en palabras y darle cuerpo a lo que me pasa?

Muchas veces nos sentimos frustrados porque sentimos que no somos escuchados, pero hemos comunicado correctamente nuestros sentimientos? hemos manifestado directamente lo que necesitamos del otro para sentirnos reconfortados? lo estoy haciendo en el momento adecuado y con quien debería?

Tanto aguantarse hasta explotar (expresar mis emociones de un modo inadecuado y fuera de contexto) como jugar a las adivinanzas emocionales pueden ser “juegos” muy peligrosos y dolorosos, tanto para quien no se siente escuchado como para quien nos ama y no puede ayudarnos del modo que necesitamos.

Tomemos valor , animémonos a hablar, a comunicarnos, no tengamos miedo a expresar lo que nos pasa, de esa forma desarrollaremos relaciones más profundas y limpias.

Aprendamos a hablar, que hacerlo nos simplifica la vida.

Lore

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Dr. Facundo Manes en Perros de la calle – Mindfulness y meditación para vivir mejor

Una entrevista super interesante al Dr. Facundo Manes (Facundo Manes es un neurólogo y neurocientífico argentino creador del Instituto de Neurología Cognitiva, presidente de la Fundación INECO y rector de la Universidad Favaloro) sobre Mindfulness, los recuerdos, la mente, las emociones, el cerebro, los esquemas mentales y la meditación como herramienta para vivir mejor.

La manera en que pensamos determina lo que sentimos, lo que sentimos determina nuestras elecciones, nuestras elecciones determinan nuestras acciones, nuestras acciones determinan un resultado, este resultado determina un nuevo pensamiento y el ciclo vuelve a empezar.

Simple, trabajar a diario sobre nuestra mente para mantenernos en el momento presente sin juzgar, simplemente SER.

Vale la pena intentarlo

Para escuchar la entrevista, hace click en el link que ves acá abajo.

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