El “buen” yoga y el no tanto.

Suena extraño, verdad?  ¿Cómo es eso, el yoga no era siempre bueno? ¿Es posible categorizarlo de esa  forma? A ver, vayamos limpiando el panorama.

“A veces nos desilusionamos porque no vemos progreso en la práctica, porque no pasa nada fuera de lo normal, porque nuestras experiencias no corresponden a lo que hemos oído o leído de las vivencias de otros. Pero es precisamente en la aceptación de esta realidad ordinaria “tal como es”, en dejar de perseguir resultados mágicos, que se halla la profunda sabiduría del camino que lleva a la liberación del sufrimiento.”

—Iván Densho Quintero (Colombia, 1961–)

Ahora sí vamos entrando en tema.

Nos la pasamos viendo fotos de gente bellísima y estilizada, haciendo poses maravillosas y complicadas que no hacen más mostrarnos cuanta destreza acrobática tienen, pero nada tiene eso que ver con la esencia real de la práctica yóguica. Por supuesto existe el acroyoga que apunta a eso, pero no se trata del yoga en sí mismo sino de una de las tantas ramificaciones del yoga real.

Para la gran mayoría de las personas, éstas imágenes no hacen más que acobardar a quien recién comienza o incluso pueden llegar a minar la voluntad de quien no tiene “el cuerpo perfecto” para realizar las asanas con facilidad.

Entonces te cuento que el yoga no se trata de realizar proezas ni de romperse los ligamentos ni de lograr algo extraordinario, sino más bien del camino que nos lleva a dar un pasito a la vez, el tránsito, la práctica es yoga, no su resultado. Este llegará cuando sea el momento y a cada persona le tocará e una forma particular y única. La evolución dentro de la práctica del yoga es algo PERSONAL y UNICO, por lo que es imposible estarnos comparando con otros.

Una de las cosas más hermosas que aprendí con mi maestra Olga es la práctica con los ojos cerrados. Esto nos ayuda a meternos mucho más adentro, a profundizar en nosotros y no perdernos comparando con lo que hace el vecino de clase. Entonces se consigue algo maravilloso, se pierde la vergüenza y ya no competimos con nadie, ni siquiera con nosotros mismos, entonces comenzamos a crecer con nuestro propio ritmo.

El yoga es sinceridad con nosotros mismos, es flexibilidad mental (la corporal llega después), es aceptación para poder evolucionar desde un lugar real, es no competencia (tampoco con nosotros mismos), es amor por nuestro cuerpo y alma, es autoconocimiento, es no sufrir ni lastimarse, es tratarse con amor para lograr que el cuerpo nos vuelva a reconocer, es recuperar las movimientos iniciales de la vida sin forzar nada.

Por ejemplo, hoy me siento con las piernas extendidas y luego de preparar bien el cuerpo intento tocarme la punta de los pies con mis manos (paschimottanasana) entonces me doy cuenta que esta vez llego sólo a los tobillos, ¿qué puedo hacer? ¿Dejo de practicar pensado que el yoga no es para mí? – y ´si, mañana mejor ni vengo a clase, si total no me sale nada … ¿te suena? y si encima miro a mi compañero de clase que llega fácilmente como si fuera de goma, ¿cómo me siento? ¿Pienso que nunca lo lograré? Todo esto sucede muy a menudo en una clase regular. Es en ese momento donde el instructor debe empoderar amorosamente a cada practicante, alentando la relajación (es el secreto de la flexibilidad),  promoviendo la constancia y la confianza.

Imaginen lo que pasa entonces cuando alguien encuentra a cada rato publicaciones de personas hermosas, delgadas haciendo poses acrobáticas en medio de una playa paradisíaca! No resulta muy estimulante ni empoderador, más bien parece que estamos miles de km de distancia de esa imagen de pseudo perfección.

Cada SER es perfecto en su unicidad, cada persona es maravillosa en su particularidad, explorar, cuidar y evolucionar es un arte que cada uno debe transitar de forma única, por eso nunca nos debemos comparar con nadie ni pensar que no somos lo suficientemente bonitos, o delgados, o flexibles o jóvenes para practicar yoga.

El yoga es amplio, de hecho su significado primordial es la unión del cuerpo, la mente y el espíritu, pero para que lo sea realmente y deje de ser un concepto abstracto debemos dejar de lado las formas marketineras de las revistas para darnos cuenta que es una práctica que nos puede abrazar a todos si le damos la posibilidad de ser inclusivos y que esto sea así siempre depende de nosotros.

El yoga es para todos!

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Cambiando paradigmas

EL EXITO NO TE HACE MAS FELIZ.

Cómo? en serio? Te cuento que esto nos afecta a todos, porque es un paradigma que aún sigue instalado en la sociedad. Crecemos con la presión cultural y social que nos ha llevado a creer que un título, un rol, una posición en una empresa, un cheque gigante a fin de mes, un proyecto que funciona, la figura perfecta, la fama, el aplauso o el reconocimiento es lo que nos dará la felicidad.

Pero: ¿qué seríamos nosotros entonces, si todo eso desaparece? En realidad, no está mal el cheque, ni la posición, ni el proyecto, ni pretender verse mejor, lo que está errado es condicionar nuestra vida, y nuestra “felicidad” a eso, porque estamos dándole el poder de condicionar nuestra felicidad a cosas temporales y circunstanciales. Esas cuestiones son demasiado efímeras para que funcionen como único sostén de nuestra vida. Además, generalmente van cambiando con el tiempo y las circunstancias.

Por eso, el camino hacia el éxito, es completamente el inverso al que creemos, e inclusive, se puede obtener mucho, pero mucho más de lo que imaginamos, si lo recorremos de esta manera.

“El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que estas haciendo, entonces serás exitoso” ― Albert Schweitzer

Quién hace cosas todos los días para poder estar en paz, en plenitud y vivir momentos de felicidad, puede triunfar en el resto de los desafíos de la vida: en las relaciones, en el trabajo, en la familia, etc.

Cuando las personas se sienten felices, tienden a ser optimistas, energéticos y a tener confianza en si mismos, lo cual conlleva a que el resto encuentre a estas personas más agradables, sociables y confiables. Estos aspectos amplían las oportunidades para: concretar un negocio, para cumplir objetivos exitosamente, crear o desarrollar nuevas cosas, inclusive para conocer a una pareja, hacer más amigos, etc.

Entonces para ser más feliz, una buena idea es dejar atrás esa ambición sin sentido, depositar nuestra esperanza de ser felices en cosas externas, circunstanciales y cambiantes, ya que todo aquello que estás buscando llegará como consecuencia si primero encuentras la pasión y la plenitud en lo que eres y haces.

Cuál es tu pasión? Qué te hace feliz sin considerar las circunstancias?

Lore

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Buscar la felicidad no me hace feliz

 

Te parece una contradicción? Bien, te cuento que no es tan así. 

Buscar constantemente como ser feliz, puede generar angustia. Esto sucede cuando quienes la buscan, lo hacen pensando en que todo lo que se sugiere realizar para alcanzar la felicidad, DEBE hacerlos felices, y no saben lidiar con la frustración, si los resultados no aparecen o no  lo hacen en tiempo y forma.

La verdad, es que la felicidad, no es producto de hacer sólo una cosa, sino de un cambio en el estilo de vida y es bueno saber de antemano que no siempre se lo consigue de un día al otro o aparece por arte de magia.

Sabiendo esto, resulta lógico darse cuenta que este cambio en nuestro estilo de vida poco tiene que ver con las circunstancias, sino más bien con esas pequeñas cosas que vamos modificando a diario, esos cambios chiquitos pero constantes y firmes que poco a poco nos hacen sentir más satisfechos con la vida que tenemos y con nosotros mismos.

Algunas ideas? Podes empezar ahora mismo realizando simples cambios como: perdona y perdónate, deja ir aquello que ya no sirve o no te aporta nada positivo, relájate (no podes controlarlo todo), prioriza la paz y no siempre la razón (no necesitas convencer a nadie de nada y es mucho más saludable), redefiní tus prioridades, sonreí un poco más (aun cuando se te haga muy difícil), da las gracias, no te presiones (ser paciente y amoroso también vale para nosotros mismos), come despacio y disfruta cada bocado, date tiempo para las cosas que te dan placer (ver una película, pintar, leer o lo que sea que te de alegría y tranquilidad), etc.

No pretendas hacer todo junto, da los pasos de a uno por vez, seguro pero firme, pronto todo este proceso se convertirá en algo natural.

Trabajemos a diario para ser cada día más felices.

Lore

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Sobre la oscuridad y regalos inesperados

Solemos creer que es mejor evitar las experiencias negativas y si atravesamos por ellas, muchas veces intentamos por todos los medios de olvidar. Muchos inclusive llegamos al estado de negación hasta el punto de nunca más hablar del tema, como si mágicamente no hablar hiciera desaparecer aquello que nos provoca dolor.

El tiempo hace lo suyo, transformando los recuerdos, modificándolos según nuestros filtros para poder continuar con nuestras vidas. Eso se llama adaptabilidad emocional. Seguramente, aquello que recordemos no será del todo fiel a lo sucedido realmente, sino a nuestra percepción personal ya que nuestro inconsciente irá adaptando ese recuerdo hasta hacerlo tolerable para nosotros.

Pero, cada experiencia, cualquiera sea su naturaleza, es parte de nosotros, nos conforma, nos va modelando. Somos construidos por las experiencias atravesadas a lo largo de nuestra vida.

Cuando establecemos relaciones que nos dañan, solemos pensar que “hubiera sido mejor no conocerlo/a” o nos culpamos “como pude permitir que esto me sucediera” o “no merecía pasar por eso”… pero, reflexionemos acerca de lo que realmente importa: HOY seríamos nosotros quienes somos sin haber tenido esa experiencia previa? seguramente no.

Si somos capaces de no anclarnos en la pena por nosotros mismos, nos miramos con ojos compasivos, amables, sin autocastigos o culpas, podemos ver que, incluso en nuestros peores momentos, hemos logrado sobreponernos y hemos seguido caminando. Quizá ya no siendo las mismas personas, eligiendo otros senderos, otros espacios, seguramente hemos cambiado rumbo y norte, nos hemos transformado.

Se puede llegar al mismo lugar sin dolor o tristeza? claro que sí, para eso es que trabajamos a diario sobre nosotros mismos, simplemente las cosas que suceden y nos suceden muchas veces no dependen de nosotros absolutamente, entonces es ahí donde lo que nos queda es observar, decantar, metabolizar y continuar.

Del dolor aprendemos sobre nuestras fuerzas, crecemos. De la desilusión aprendemos a cuidarnos. Del abandono nos hacemos independientes, de la soledad nos hacemos fuertes por dentro, del desamor aprendemos a valorarnos. De la pérdida aprendemos a soltar, de la diferencia descubrimos nuevas opciones. De la indiferencia descubrimos nuestras capacidades ocultas, de las injusticias reconocemos el valor de la justicia.

La vida no es una línea recta, desde el día que nacemos, la única cosa segura es que no existen las garantías.

La elección es nuestra, puedo ponerme a llorar por los rincones, sintiendo pena por mí mismo, resintiéndome con la vida o puedo usar cada piedra del camino para construir un puente, ese que me lleve directo a ser cada día mejor.

Lore

“Alguien a quien amé alguna vez, me dio una caja llena de oscuridad.

Me tomo años darme cuenta que eso, también había sido un regalo”

“Alguien a quien amé alguna vez, me dio una caja llena de oscuridad. Me tomo años darme cuenta que eso, también había sido un regalo”

las muchas formas del amor

Semillitas de amapola, harina integral, clavo de olor, canela, nuez moscada, cardamomo, mascabo, avena, manzana, macerado de té de rosa canina+manzana+flores de girasol … torta en camino! amor a mi familia con aromas dulces que revolotean por la casa! ❤

Hay tantas formas de mostrar amor como puedas imaginar. El amor es algo universal, a los amigos, pareja, hijos, padres, familia, vecinos, mascotas, a nosotros mismos, al lugar donde vivimos, donde nacimos, a causas, ideales, trabajos, la lista se hace interminable.

Cuando amamos de manera Universal nos transformamos en el amor mismo, el objeto amado ya no importa sino el amar, porque cuando lo hacemos deja de ser un acto automático para ser una actitud consciente.

Un gesto dulce, recordar eso que tanto le gusta, tomarse de la mano, una caricia inesperada, un “cómo te sentís?”, un beso sin motivo, escuchar atentamente, observar y cuidar, saber esperar, respetar los espacios, confiar, aceptar, defender, proteger, soltar … seguro vos podrías seguir agregando cosas en esta lista de formas de mostrar amor.

El amor es algo extraordinario, la fuerza capaz de hacernos renacer una y mil veces.

El amor a los demás es fantástico, más todavía el amor a uno mismo. Como dar aquello que no podemos darnos ni siquiera a nosotros mismos?

Cuando cultivamos el amor propio, amar a los demás es una consecuencia natural, fluye de un modo relajado, el amor nos transforma cuando nos permitimos SER amor. Logramos amar sin ayer, sin hoy, nos instalamos en el AQUI y AHORA amando de manera dinámica y al mismo tiempo nos relajamos, soltamos las ansiedades, amando de un modo amplio, generoso, ilimitado.

Amor sin condiciones, sin prejuicios, sin juicios, libre de ataduras, sin expectativas, amaro por el simple hecho de SER amor, de hacerlo nuestra naturaleza, como cuando somos niños, con ojos de primera vez, cada vez.

Cuando nos zambullimos en el camino a la sabiduría, al crecimiento interior llegamos a conectarnos y a ejercitar la compasión, que es la actitud amable, amorosa e incondicional para con los demás. Cuando esto lo ejercitamos también para con nosotros mismos, es lo que llamamos autocompasión. Y todo esto sucede de forma natural, sin ser nuestro objetivo, esto simplemente nos sucede.

Y cuando transitamos el camino de la compasión, naturalmente llegamos a la sabiduría, no es esto maravilloso?

Compasión y sabiduría van de la mano, una no puede existir sin la otra.

Aclaremos, compasión no es resignación sino la aceptación consciente, incondicional y amable del otro y de nosotros mismos, es abrazar y abrazarnos con ternura y sin juicios de valor.

Tanto por una torta? claro que sí! en las cosas simples reside siempre la posibilidad de amar. No son necesarias las ceremonias, el amor está en dar (y darnos), no eso que nos sobra, sino aquello que nace del corazón y sin esfuerzo. El amor no necesita de esfuerzo, simplemente ES.

El Dalai Lama nos dice:

“si quieres hacer felices a los demás, practica la compasión.

Si quieres ser feliz tú mismo, practica la compasión”

Lore ❤

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El dedo acusador vs la mirada amorosa

Qué pasaría si nos detuviéramos a observar? eso, simplemente ver sin juicio…

Todos sabemos que históricamente la forma de manipular a la gente ha sido a través de la culpa o el miedo. Seamos sinceros, si nos miramos a nosotros mismos en un espejo y sin testigos, muchas cosas que hacemos o dejamos de hacer, más que estar regidas por un sentimiento de empatía hacia el prójimo, simplemente están vinculadas a nuestros muchos intentos por tratar de evitar los sentimientos de estar en falta, a la posibilidad de pérdida (no somos dueños de nada porque todo es transitorio y está bueno recordarlo) o a la posibilidad de sentir dolor.

Nos pasamos los días tratando de evitar tomar contacto con estos sentimientos; otras veces simplemente confrontamos antes de dar el espacio suficiente, simplemente porque ésto está dentro de las reacciones naturales del hombre: enojarse o atacar aquello que no comprendemos y porque ante la posibilidad de conectarnos con estas emociones ponemos distancia a través del enojo o la violencia.

Existe la generosidad sin apego al resultado? es un buen tema para reflexionar, pero no es el motivo de esta nota.

Desde pequeños escuchamos que si hacemos esto o lo otro nos sucederá aquello o lo de más allá, sin permitirnos evaluar la realidad por nuestros propios medios a través de la experiencia personal. Vamos creciendo temerosos de nuestros pasos, aun cuando creemos ser libres nos pasamos la vida intentando ser aceptados por miedo al rechazo si tenemos el valor de ser diferentes. Pero acaso pensaste que todos somos diferentes? Y no es eso genial?! 

Esto generalmente, se relaciona con la forma en que hemos sido criados, nuestro entorno cultural, el lugar geográfico donde hemos nacido con sus particularidades, costumbres y parámetros morales, la religión bajo la cual hemos crecido y sus preceptos; el concepto de bien y mal, de correcto o incorrecto, de blanco o negro (cuando la vida es multicolor!), de ellos o nosotros, todo esto es tan subjetivo como variables encontremos en la  diversidad humana. Nuestra necesidad de pertenencia hace que por todos los medios nuestras acciones estén sujetas a la búsqueda de aceptación, a conseguir la palmada en la espalda, un like más, de lograr reconocimiento, de ser parte para no así quedarnos solos.

Incluso cuando no comprendemos, si logramos atravesar el prejuicio, si podemos abrir los brazos amorosamente cerrando los ojos, podremos ver al SER que habita en cada uno de nosotros, con sus perfectas imperfecciones, con todo aquello que lo conforma y que lo hace único.

Si nos proponemos observar sin prejuzgar, sin señalar con el dedo acusador, veremos que cada persona es un universo infinito … Y quién somos nosotros para juzgar sin haber caminado los mismos zapatos por mil kilómetros?

El ser humano es algo maravilloso, nunca dejo de asombrarme, me detengo, miro abro los ojos, los oídos, trato de desmenuzar profundidades, de comprender, de acercarme, de amar las diferencias y aprender.

Cada uno elige para sí mismo el modo de vivir la vida, mientras esas elecciones no dañen a nadie, te propongo ejercitar la observación, admirar con desapego, el descubrir los rincones del otro, a dejar de lado el miedo, te invito a ver su humanidad sin filtro, quizá te lleves una bella sorpresa …

Lore 

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Resilicencia

Resulta que en este camino maravilloso creación y crecimiento, nos cruzamos con muchas personas, algunas de ellas llegan a ser grandes maestros, aún sin siquiera saberlo. Esas personas nos ayudan a ser mejores, a ver nuestras partes ocultas, a reconocernos en espejo.

Tato es un tipo especial, un amigo que desde hace años que ayuda a su prójimo a través de muchas de sus actividades donde acompaña y lucha por la justicia, profe de yoga, meditación, reikista y masajista, como podes ver hace tiempo viene dando pasos firmes en esto de sintonizar con el universo, una persona que vale la pena conocer.

Por eso les regalo una entrevista que le hicieron hace unos días donde habla de la Resiliencia de una forma muy simple y cercana.

Sabes de qué se trata? La resiliencia es la capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas, qué tul? te aseguro que merece que te tomes un ratito para escucharlo.

Espero que la disfrutes tanto como yo.

Lore

https://soundcloud.com/elportaldelalma-11159011/la-resiliencia?utm_source=soundcloud&utm_campaign=share&utm_medium=facebook

El huevo

Es sencillo, incluso lo más simple del mundo, en este caso un huevo, puede tener infinitas visiones, tantas y tan diferentes como ojos sean los que observen.

El tema de las interpretaciones es delicado. Es que generalmente vemos con nuestros ojos y creemos que las cosas son así y nada más. No solemos detenernos a pensar o considerar que puedan existir otras formas de verlo.

El mismo objeto de observación se convierte en aquello que queremos o podemos ver y esto está asociado a nuestra historia, creatividad, crianza, entorno, coyuntura,cultura, etc.

Como ves en la foto, ambos, Picasso y Salvador Dalí tienen razón, ambos grandes artistas, ambos ven el mismo objeto, ambos están en la misma situación, pero la interpretación de cada uno es absolutamente diferente.

Cuál es la correcta? Quién ha logrado la mejor versión? pues los dos, claro!

Antes de dar lecciones al otro, de creer que tenemos la verdad, que somos dueños de la realidad o simplemente de juzgar, detengámonos un segundo, observemos si nuestra visión está limpia de subjetividades, seamos flexibles a la interpretación del otro, abracemos amorosamente el aprendizaje que surge de las diferencias, del respeto, de la aceptación.

Lore

Visiones

Procesos

Lo sabías? el águila real vive un proceso que nos permite entender la importancia de soltar, de dejar atrás todo aquello que ya no nos sirve de nada y de permitirse renacer, incluso a través del dolor.

El águila , es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para llegar a esa edad ,a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años:
Sus uñas curvas y flexibles , no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta.
Su pico alargado y agudo , también se curva.
Apuntando contra el pecho están las alas , envejecidas y pesadas por las gruesas plumas.
!¡Volar es ahora muy difícil !
Entonces el águila , tiene sólo dos alternativas: Morir , ….. ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared , donde no necesite volar.
Entonces,apenas encuentra ese lugar ,el águila comienza a golpear con su pico la pared , hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca ,debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después ,va a arrancar sus viejas uñas.
Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Y después de cinco meses ,sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir,y entonces dispone de 30 años más.

Lore

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Ayudar o Intervenir

Cuantas veces nos encontramos en situaciones donde quisiéramos intervenir para cambiar algo en la vida de quienes amamos? Suele pasar que vemos o creemos que intervenir, intentar modificar, señalar y hasta criticar (crítica constructiva le llaman) es un gran aporte a la vida del otro, que haciéndolo le estamos evitando algún dolor o experiencia desagradable, que lo estamos rescatando de algo o de alguien.

A veces pensamos cosas como “pero es que no se da cuenta?” o “le voy a avisar para que abra los ojos” o “pero si es mi amigo, cómo no le voy a decir?” o “yo ya pasé por eso, le tengo que anticipar”. y muchos más etc.

Ahora, esa intervención tiene que ver realmente con el amor hacia el otro o simplemente se trata de nosotros mismos tratando de ser rescatadores para sentirnos bien? por otra parte, antes de intervenir, me detengo a pensar si con mis acciones le estoy ayudando al otro o lo estoy privando de una experiencia que lo ayudaría a crecer?

El crecimiento y aprendizaje nos suceden de forma empírica, sin juzgar si esto es agradable o no, siempre se aprende y crece a partir de la experiencia personal; es decir, por más ganas que tengamos de transmitir nuestra experiencia, no existe forma ni palabras capaces de reemplazar la experiencia real, por eso debemos dejar que cada uno haga la propia, que construya su propio camino.

Veamos la diferencia entre ayudar e intervenir: cuando alguien nos pide ayuda, es el otro quien está dando el primer paso, quien nos abre la puerta y nos permite entrar, esto es, puedo intervenir porque alguien me ha dado permiso.

En cambio, si nadie nos invita, sólo se trata de meternos en la vida del otro y esto es una falta de respeto a sus capacidades, a su juicio, nos estamos poniendo por sobre el otro, creemos que “lo sabemos o entendemos mejor, es por su bien” …. Pero, es realmente así? he caminado sus zapatos y pasado por las mismas baldosas como para saber si estoy en lo cierto?

Todos tenemos recetas para mejorar la vida del alguien verdad? jejeje! y si comenzamos por la nuestra?

Debemos medir el alcance de nuestras intervenciones y evaluar mucho si éstas son realmente es necesarias. Por supuesto no vamos a dejar que quienes amamos se hagan daño, por lo menos no algo irreparable, pero muchas veces el verdadero amor está en permitir la experiencia y acompañar con amor, cualquiera sea el resultado.

Lore

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