Meditación activa

Alguna vez pensaste que se podía meditar en movimiento? a veces sucede que para aquietar la mente es necesario hacerlo desde la acción, desde el ejercicio del elástico, como lo llamo habitualmente, es decir, el traer una y mil veces la atención mental sobre aquello que estamos haciendo. Suele pasar que en los días donde hemos tenido mucha actividad mental luego nos cueste lograr el estado meditativo desde la calma inicial o desde una postura estática directamente. Es entonces cuando podemos recurrir a una meditación dinámica. Si mi mente se distrae con pensamientos, los dejo ir, simplemente eso, los reconozco, los suelto y continúo con mi meditación activa, sin juzgar, sin pre conceptos, sin planes, sólo acción fluyendo.
Les doy algunos ejemplos: Podemos bailar de forma espontánea, sin pasos o coreografía previa, improvisando, dejándome llevar, soltando todo el cuerpo, comenzando desde los movimientos más fuertes, podemos saltar, aplaudir, girar, todo está permitido! poco a poco ir suavizando los movimientos hasta llegar a sentarme con calma, cerrando los ojos para meditar unos minutos en silencio.
También podemos pintar lo que nos salga, sobre un lienzo, tela, papel, usando colores, fibras, pinceles, acuarelas, acrílicos, lápices, lo que tengas a cerquita, sin pensar sobre el resultado ni sobre un tema en particular, simplemente dejando fluir cada movimiento que hagan tus manos. No estamos buscando hacer una obra de arte, sino poner sobre algo tangible todo aquello que salga de nuestro interior para lograr el vacío que nos permita meditar unos minutos en calma.
Para darles un ejemplo personal, les regalo mi meditación activa de hace dos noches, sonidos del mar de fondo, poquita luz … y voilà! 

Lore

Zendala