Buscar la felicidad no me hace feliz

 

Te parece una contradicción? Bien, te cuento que no es tan así. 

Buscar constantemente como ser feliz, puede generar angustia. Esto sucede cuando quienes la buscan, lo hacen pensando en que todo lo que se sugiere realizar para alcanzar la felicidad, DEBE hacerlos felices, y no saben lidiar con la frustración, si los resultados no aparecen o no  lo hacen en tiempo y forma.

La verdad, es que la felicidad, no es producto de hacer sólo una cosa, sino de un cambio en el estilo de vida y es bueno saber de antemano que no siempre se lo consigue de un día al otro o aparece por arte de magia.

Sabiendo esto, resulta lógico darse cuenta que este cambio en nuestro estilo de vida poco tiene que ver con las circunstancias, sino más bien con esas pequeñas cosas que vamos modificando a diario, esos cambios chiquitos pero constantes y firmes que poco a poco nos hacen sentir más satisfechos con la vida que tenemos y con nosotros mismos.

Algunas ideas? Podes empezar ahora mismo realizando simples cambios como: perdona y perdónate, deja ir aquello que ya no sirve o no te aporta nada positivo, relájate (no podes controlarlo todo), prioriza la paz y no siempre la razón (no necesitas convencer a nadie de nada y es mucho más saludable), redefiní tus prioridades, sonreí un poco más (aun cuando se te haga muy difícil), da las gracias, no te presiones (ser paciente y amoroso también vale para nosotros mismos), come despacio y disfruta cada bocado, date tiempo para las cosas que te dan placer (ver una película, pintar, leer o lo que sea que te de alegría y tranquilidad), etc.

No pretendas hacer todo junto, da los pasos de a uno por vez, seguro pero firme, pronto todo este proceso se convertirá en algo natural.

Trabajemos a diario para ser cada día más felices.

Lore

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Sobre la oscuridad y regalos inesperados

Solemos creer que es mejor evitar las experiencias negativas y si atravesamos por ellas, muchas veces intentamos por todos los medios de olvidar. Muchos inclusive llegamos al estado de negación hasta el punto de nunca más hablar del tema, como si mágicamente no hablar hiciera desaparecer aquello que nos provoca dolor.

El tiempo hace lo suyo, transformando los recuerdos, modificándolos según nuestros filtros para poder continuar con nuestras vidas. Eso se llama adaptabilidad emocional. Seguramente, aquello que recordemos no será del todo fiel a lo sucedido realmente, sino a nuestra percepción personal ya que nuestro inconsciente irá adaptando ese recuerdo hasta hacerlo tolerable para nosotros.

Pero, cada experiencia, cualquiera sea su naturaleza, es parte de nosotros, nos conforma, nos va modelando. Somos construidos por las experiencias atravesadas a lo largo de nuestra vida.

Cuando establecemos relaciones que nos dañan, solemos pensar que “hubiera sido mejor no conocerlo/a” o nos culpamos “como pude permitir que esto me sucediera” o “no merecía pasar por eso”… pero, reflexionemos acerca de lo que realmente importa: HOY seríamos nosotros quienes somos sin haber tenido esa experiencia previa? seguramente no.

Si somos capaces de no anclarnos en la pena por nosotros mismos, nos miramos con ojos compasivos, amables, sin autocastigos o culpas, podemos ver que, incluso en nuestros peores momentos, hemos logrado sobreponernos y hemos seguido caminando. Quizá ya no siendo las mismas personas, eligiendo otros senderos, otros espacios, seguramente hemos cambiado rumbo y norte, nos hemos transformado.

Se puede llegar al mismo lugar sin dolor o tristeza? claro que sí, para eso es que trabajamos a diario sobre nosotros mismos, simplemente las cosas que suceden y nos suceden muchas veces no dependen de nosotros absolutamente, entonces es ahí donde lo que nos queda es observar, decantar, metabolizar y continuar.

Del dolor aprendemos sobre nuestras fuerzas, crecemos. De la desilusión aprendemos a cuidarnos. Del abandono nos hacemos independientes, de la soledad nos hacemos fuertes por dentro, del desamor aprendemos a valorarnos. De la pérdida aprendemos a soltar, de la diferencia descubrimos nuevas opciones. De la indiferencia descubrimos nuestras capacidades ocultas, de las injusticias reconocemos el valor de la justicia.

La vida no es una línea recta, desde el día que nacemos, la única cosa segura es que no existen las garantías.

La elección es nuestra, puedo ponerme a llorar por los rincones, sintiendo pena por mí mismo, resintiéndome con la vida o puedo usar cada piedra del camino para construir un puente, ese que me lleve directo a ser cada día mejor.

Lore

“Alguien a quien amé alguna vez, me dio una caja llena de oscuridad.

Me tomo años darme cuenta que eso, también había sido un regalo”

“Alguien a quien amé alguna vez, me dio una caja llena de oscuridad. Me tomo años darme cuenta que eso, también había sido un regalo”

las muchas formas del amor

Semillitas de amapola, harina integral, clavo de olor, canela, nuez moscada, cardamomo, mascabo, avena, manzana, macerado de té de rosa canina+manzana+flores de girasol … torta en camino! amor a mi familia con aromas dulces que revolotean por la casa! ❤

Hay tantas formas de mostrar amor como puedas imaginar. El amor es algo universal, a los amigos, pareja, hijos, padres, familia, vecinos, mascotas, a nosotros mismos, al lugar donde vivimos, donde nacimos, a causas, ideales, trabajos, la lista se hace interminable.

Cuando amamos de manera Universal nos transformamos en el amor mismo, el objeto amado ya no importa sino el amar, porque cuando lo hacemos deja de ser un acto automático para ser una actitud consciente.

Un gesto dulce, recordar eso que tanto le gusta, tomarse de la mano, una caricia inesperada, un “cómo te sentís?”, un beso sin motivo, escuchar atentamente, observar y cuidar, saber esperar, respetar los espacios, confiar, aceptar, defender, proteger, soltar … seguro vos podrías seguir agregando cosas en esta lista de formas de mostrar amor.

El amor es algo extraordinario, la fuerza capaz de hacernos renacer una y mil veces.

El amor a los demás es fantástico, más todavía el amor a uno mismo. Como dar aquello que no podemos darnos ni siquiera a nosotros mismos?

Cuando cultivamos el amor propio, amar a los demás es una consecuencia natural, fluye de un modo relajado, el amor nos transforma cuando nos permitimos SER amor. Logramos amar sin ayer, sin hoy, nos instalamos en el AQUI y AHORA amando de manera dinámica y al mismo tiempo nos relajamos, soltamos las ansiedades, amando de un modo amplio, generoso, ilimitado.

Amor sin condiciones, sin prejuicios, sin juicios, libre de ataduras, sin expectativas, amaro por el simple hecho de SER amor, de hacerlo nuestra naturaleza, como cuando somos niños, con ojos de primera vez, cada vez.

Cuando nos zambullimos en el camino a la sabiduría, al crecimiento interior llegamos a conectarnos y a ejercitar la compasión, que es la actitud amable, amorosa e incondicional para con los demás. Cuando esto lo ejercitamos también para con nosotros mismos, es lo que llamamos autocompasión. Y todo esto sucede de forma natural, sin ser nuestro objetivo, esto simplemente nos sucede.

Y cuando transitamos el camino de la compasión, naturalmente llegamos a la sabiduría, no es esto maravilloso?

Compasión y sabiduría van de la mano, una no puede existir sin la otra.

Aclaremos, compasión no es resignación sino la aceptación consciente, incondicional y amable del otro y de nosotros mismos, es abrazar y abrazarnos con ternura y sin juicios de valor.

Tanto por una torta? claro que sí! en las cosas simples reside siempre la posibilidad de amar. No son necesarias las ceremonias, el amor está en dar (y darnos), no eso que nos sobra, sino aquello que nace del corazón y sin esfuerzo. El amor no necesita de esfuerzo, simplemente ES.

El Dalai Lama nos dice:

“si quieres hacer felices a los demás, practica la compasión.

Si quieres ser feliz tú mismo, practica la compasión”

Lore ❤

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El dedo acusador vs la mirada amorosa

Qué pasaría si nos detuviéramos a observar? eso, simplemente ver sin juicio…

Todos sabemos que históricamente la forma de manipular a la gente ha sido a través de la culpa o el miedo. Seamos sinceros, si nos miramos a nosotros mismos en un espejo y sin testigos, muchas cosas que hacemos o dejamos de hacer, más que estar regidas por un sentimiento de empatía hacia el prójimo, simplemente están vinculadas a nuestros muchos intentos por tratar de evitar los sentimientos de estar en falta, a la posibilidad de pérdida (no somos dueños de nada porque todo es transitorio y está bueno recordarlo) o a la posibilidad de sentir dolor.

Nos pasamos los días tratando de evitar tomar contacto con estos sentimientos; otras veces simplemente confrontamos antes de dar el espacio suficiente, simplemente porque ésto está dentro de las reacciones naturales del hombre: enojarse o atacar aquello que no comprendemos y porque ante la posibilidad de conectarnos con estas emociones ponemos distancia a través del enojo o la violencia.

Existe la generosidad sin apego al resultado? es un buen tema para reflexionar, pero no es el motivo de esta nota.

Desde pequeños escuchamos que si hacemos esto o lo otro nos sucederá aquello o lo de más allá, sin permitirnos evaluar la realidad por nuestros propios medios a través de la experiencia personal. Vamos creciendo temerosos de nuestros pasos, aun cuando creemos ser libres nos pasamos la vida intentando ser aceptados por miedo al rechazo si tenemos el valor de ser diferentes. Pero acaso pensaste que todos somos diferentes? Y no es eso genial?! 

Esto generalmente, se relaciona con la forma en que hemos sido criados, nuestro entorno cultural, el lugar geográfico donde hemos nacido con sus particularidades, costumbres y parámetros morales, la religión bajo la cual hemos crecido y sus preceptos; el concepto de bien y mal, de correcto o incorrecto, de blanco o negro (cuando la vida es multicolor!), de ellos o nosotros, todo esto es tan subjetivo como variables encontremos en la  diversidad humana. Nuestra necesidad de pertenencia hace que por todos los medios nuestras acciones estén sujetas a la búsqueda de aceptación, a conseguir la palmada en la espalda, un like más, de lograr reconocimiento, de ser parte para no así quedarnos solos.

Incluso cuando no comprendemos, si logramos atravesar el prejuicio, si podemos abrir los brazos amorosamente cerrando los ojos, podremos ver al SER que habita en cada uno de nosotros, con sus perfectas imperfecciones, con todo aquello que lo conforma y que lo hace único.

Si nos proponemos observar sin prejuzgar, sin señalar con el dedo acusador, veremos que cada persona es un universo infinito … Y quién somos nosotros para juzgar sin haber caminado los mismos zapatos por mil kilómetros?

El ser humano es algo maravilloso, nunca dejo de asombrarme, me detengo, miro abro los ojos, los oídos, trato de desmenuzar profundidades, de comprender, de acercarme, de amar las diferencias y aprender.

Cada uno elige para sí mismo el modo de vivir la vida, mientras esas elecciones no dañen a nadie, te propongo ejercitar la observación, admirar con desapego, el descubrir los rincones del otro, a dejar de lado el miedo, te invito a ver su humanidad sin filtro, quizá te lleves una bella sorpresa …

Lore 

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Para calmar la ansiedad: RESPIRAR

Muchas veces por el entorno, la vida que llevamos, las circunstancias o simplemente por nosotros mismos, entramos en estados de ansiedad que nos dificultan el día.

Que ya sabes respirar? claro, es fundamental para vivir, pero lo hacemos correctamente cuando estamos estresados?

Te cuento un secreto: cuando estamos estresados, enojados, ansiosos, con miedo, la respiración cambia, se hace más rápida y mucho más superficial, esto genera en nuestro cuerpo una serie de alarmas que realimentan estas sensaciones desagradables.

Que sucede como consecuencia? que no nos podemos relajar, nos cuesta dormir, sentimos más miedo, angustia, nos llenamos de pensamientos feos, y el cuerpo reacciona como si estuviera en peligro, sin importar si el motivo es real o no.

Así como cambia la respiración bajo estos estímulos, cambiando la respiración podemos controlar y mejorar estas sensaciones generando un flujo inverso, desde adentro hacia afuera.

Te propongo un ejercicio simple que podría ayudarte para reencontrar tu equilibrio.

Hacelo SOLAMENTE tres veces seguidas si nunca antes habías trabajado sobre tu respiración de forma consciente. A medida que vayas adquiriendo práctica podrás hacerlo un poquito más, incluso con el tiempo podrás aprender pranayamas más complejos, aunque te aseguro que para relajarte en el día a día, con este ejercicio será más que suficiente.

Comenzamos:

Sentate en un lugar cómodo, no hace falta que sea en ninguna postura especial, solamente que tu cuerpo esté derecho, con la espalda recta y relajada.

Hace un movimiento hacia arriba y hacia atrás con ambos hombros para acomodarlos en su postura natural (que no es como solemos estar: con los hombros tirados hacia adelante).

Buscá que tu cadera esté derecha y apoyada comodamente llevando el pecho hacia adelante.

Apoya los pies en el suelo (si podes hacerlo descalzo, mucho mejor), dejá caer los brazos al costado del cuerpo o apoya tus manos sobre los muslos, lo que sientas en ese momento.

Intenta relajar la cara, la frente, la boca manteniéndola cerrada suavemente. El acto de respirar (inhalar y exhalar) debe realizarse siempre por la nariz, este órgano fue creado especialmente para eso, no solo filtra de impurezas del aire que entra, sino que hace que éste ingrese tibio a nuestro cuerpo.

IMPORTANTE: Te recuerdo que respirar es para todos, pero no hagas este ejercicio más de tres veces seguidas para evitar una posible hiperventilación. Si esto te sucede, es posible sentir mareos, nauseas o una leve taquicardia, de verdad, parece simple pero te aconsejo que no hagas demás si no estás preparado todavía.

Ahora pone toda tu atención en la imagen que te pongo abajo.

Para empezar, a respirar de forma consciente, hacelo siempre vaciando tus pulmones, exhala todo el aire que puedas contrayendo un poquito tu abdomen y comenza a respirar normalmente unas dos veces. Luego, observando el movimiento de tu pecho y de tu panza, busca seguir el ritmo de tu respiración acompañándolo con el de la imagen que se abre y cierra, imaginando tus propios pulmones haciendo este mismo movimiento de apertura y cierre, de exhalación e inspiración de forma natural, relajada. Al terminar la serie de tres respiraciones completas siguiendo el ritrmo de tu cuerpo y la imagen acompasados, cerra los ojos y volve a respirar libremente. conta hasta 5 y abri los ojos bien despacito.

Es un buen comienzo para ir conociendo técnicas para el manejo del stress y mejorar nuestra calidad de vida, no te parece? 

Contame después como te fue con la práctica, que sentiste, si lograste hacerlo, que dificultades se te presentaron, de todo se aprende.

Lo más importante es saber que siempre tendremos a mano herramientas que nos faciliten la jornada.

Lore

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El sol y la lluvia

Cuantas veces nos decimos a nosotros mismos o a los demás “cuando obtenga esto o consiga aquello, seré feliz”; “cuando logre ese trabajo me sentiré mejor”; “cuando deje de hacer esto, estaré aliviado”; “cuando esto termine o cuando alcance ese objetivo, me sentiré bien” …

Es bastante común caer en la idea de que debemos esperar que algo cambie para cambiar nosotros, como si nuestra felicidad dependiera de factores externos o de otras personas.

Cuando hacemos esto estamos dándole poder a las circunstancias, estamos otorgando a otros la posibilidad de decidir sobre nuestro estado de ánimo, incluso sobre nosotros mismos. Quedamos en manos de los factores externos y somos modelados a su gusto y antojo.

Es verdad que la vida nos sucede y que esto nos hace sentir cosas, nos provoca emociones y reacciones, pero que pasaría si observáramos esto que nos pasa sin juicio y no le diéramos el poder de dominarnos?

Hay muchas cosas que no están en nuestras manos, lo que SI definitivamente es nuestra potestad, es la capacidad para no usar estas circunstancias como ancla, sino como impulso.

Hoy esta es mi circunstancia, haré lo mejor que pueda con ella pero no permitiré bajo ningún punto de vista, que esto determine mi felicidad, ser feliz es mi derecho y nunca lo dejaré en manos de nada ni de nadie.

Que cómo lo hago? pues ejercitando la Atención Plena, la observación sin juicio y dándonos permiso para sentir lo que sea, tanto lo bello como lo desagradable, pero sin atarme a ello.

Te parece complicado? calma, como todo, la práctica hace el trabajo. Date 5 minutos por día, un minuto, lo que sientas y creas que HOY podes hacer. Día a día, si eres constante y haces de tu práctica de Atención Plena o Consciente algo regular, vas a notar una gran diferencia.

Si comes, observa lo que haces, disfruta de los aromas, los sabores; si trabajas, observa los sonidos del espacio donde lo hagas, los objetos que te rodean, tu postura; si sales con amigos, observa el tono de sus voces, los gestos de sus rostros, esto son solamente algunos ejemplos de estar en el AQUI y AHORA con los que podrías comenzar a ejercitarte.

No esperes las circunstancias perfectas, CREALAS.

Lore

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Básicos, sabes de que se hablamos cuando decimos Meditación?

¿Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? ¿Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio, pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar? Es muy común en nuestros días encontrarte tenso, malhumorado, apretado y no saber qué hacer para aliviar la situación. Estamos viviendo una vida de grandes tensiones que le exigen al ser humano una estabilidad muy grande para no caer en el tan temido estrés, mal común en nuestros días.

La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos.

Meditación procede del latín meditatĭo y hace referencia a la acción y efecto de meditar (enfocar atentamente el pensamiento a la consideración de algo). El concepto está asociado a la concentración y a la reflexión profunda.

Por ejemplo: “Te recomiendo dedicar unos días a la meditación de los temas que te comenté”, “Después de una larga meditación, he llegado a la conclusión de que lo mejor es renunciar a la empresa”.

La noción de meditación es habitual en la religión y la espiritualidad. Se trata de una práctica que consiste en concentrar la atención sobre un pensamiento, un objeto externo o la propia conciencia.

Meditar es algo que se puede hacer solo, pero te recomiendo que al principio lo hagas de la mano de alguien que ya tenga práctica, de este modo tu experiencia será mucho más satisfactoria y lograrás muy pronto reconocer los beneficios
El Budismo, el Cristianismo (a través de sus oraciones), el Judaísmo o el Islam son algunas de las religiones que no dudan en tener como uno de sus principales pilares a la meditación.
Existen diversas formas de meditación, desde religiosas hasta las terapéuticas, estáticas o en movimiento, en silencio o con música. Cada persona puede, a través del autoconocimiento, descubrir que tipo de meditación le resulta más adecuada. Diversos estudios aseguran que las técnicas de meditación pueden contribuir a fortalecer la memoria, mejorar la concentración, reforzar la salud y mejorar los episodios de insomnio.
No obstante, existen otros muchos beneficios que aporta la práctica de la meditación a cualquier ser humano. En este sentido, tendríamos que destacar que permite reducir de manera notable lo que son los niveles de estrés, consigue ponerle punto y final a la ansiedad y además de todo ello se convierte en una herramienta estupenda para acabar con los cuadros de depresión.
Meditar es algo que todos pueden hacer, no requiere de grandes cantidades de tiempo ya que es posible hacerlo en unos minutos como en media hora o más, lo importante es la constancia y regularidad por lo que se recomienda que la práctica sea diaria.

Por regla general, la meditación se suele clasificar en dos grandes grupos. Así, por un lado, se encuentra la llamada de conciencia plena, que  trabaja sobre cuestiones tales como serían la experiencia y la propia percepción. Por otro lado, está lo que se conoce como meditación de concentración. La meditación también ayuda a la introspección, aumentando el conocimiento de uno mismo.

Cuando, a través de la meditación, te pones en contacto con tu alma, tu vida comienza a cambiar. Es como si abrieras una llave por donde fluye una energía muy especial que tiene el poder de hacer nuevas todas las cosas.

Lore

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SP y TDPM sabes de que se trata?

Hasta hace un tiempo se solía llamar “histéricas” a las mujeres, eran tratadas como enfermas mentales e incluso llevadas a un manicomio. Ahora, a través de diagnósticos reduccionistas y simplistas se las médica para “domesticarlas” y hacerlas encajar en la sociedad … “no pones nada de tu parte”, “mirá el calendario antes de quejarte”, “estás loca”, “sos una histérica”, “uf, seguro está en esos días” … te suena?

Bueno, te propongo que antes de continuar dejemos de lado las descalificaciones de todo tipo ya que son siempre insultantes, no nos llevarán a ningún lugar saludable y la intención de esta nota es aprender para ganar calidad de vida entre todos y para todos.

Hablemos de cuestiones femeninas. Desde que somos adolescentes aprendemos que los cambios hormonales dentro del ciclo de vida de una mujer fértil son algo biológicamente normal. De todos modos hasta el siglo pasado menstruar todavía estaba lleno de mitos (no te laves la cabeza en “esos días porque se te corta”, por ejemplo).

Hoy sabemos que  la naturaleza nos ha preparado tanto física como emocionalmente para procrear y afrontar cada mes este proceso de generación y limpieza, de creación y despedida. Es decir, una vez al mes el cuerpo se prepara para biológicamente para engendrar, pero al menos que hayamos quedado embarazadas, el cuerpo procede luego al descarte y limpieza de aquello que ha preparado pero ya no le sirve. Eso es lo que llamamos regla. Este proceso no es sólo físico, sino que también viene acompañado de variaciones emocionales similares a una despedida o un “luto por el hijo que no fue.

Este proceso es perfectamente natural. Pero puede pasar que se vea modificado y que por algún motivo que todavía no se ha determinado con absoluta certeza, se produzcan desajustes en los síntomas físicos, conductuales y emocionales relacionados provocando alteraciones como el SP y el TDPM.
A la serie de síntomas que aparecen en los días previos al sangrado, se los denomina el Síndrome Premenstrual (SP) y es algo que en mayor o menor medida afecta a casi todas las mujeres durante su vida fértil.

La sintomatología del Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM), es muy similar al Síndrome premenstrual (SP) pero la diferencia reside en la intensidad de los síntomas y en cuanto éstos alteran el ritmo habitual de tu vida.

Está probado que no hay causas psicológicas ciertas y que lo que produce estos desajustes NO es la producción hormonal o si se produce más o menos estrógeno o progesterona, sino cómo son afectados los neurotransmisores por esta variación hormonal que sucede mes a mes aproximadamente entre 10 días y una semana antes del sangrado.
Dejemos atrás las etiquetas y la idea de “yo ya sé de qué se trata”. Si de verdad queres empezar a mejorar algo en tu vida o ayudar a quien amas a transitar este camino con amor, pues es una buena idea comenzar a aprender más y comprender mejor de que se trata realmente.

Acá te dejo una lista de los síntomas habituales del TDPM, ten en cuenta que no necesariamente debes padecer todos y que, nuevamente, es la intensidad de estos síntomas y cuanto alteren el ritmo de normal de tus días, los que determinen si se trata de un Síndrome Premenstrual o de TPDM.

SÍNTOMAS DEL TRASTORNO DISFÓRICO PREMENSTRUAL (TDPM) (imaginate si esto te pasara cada 15 días …)

SÍNTOMAS FÍSICOS

  • Fatiga
    • Mareos
    • Nauseas
    • Problemas con el sueño (dormir demasiado o muy poco durante varios días)
    • Dolores de cabeza o migrañas
    • Dolor de articulaciones y músculos, calambres
    • Sensibilidad de los senos
    • Encías inflamadas
    • Candidiasis bucal o vaginal
    • Aumento de peso e hinchazón debido a retención de líquidos
    • Distensión abdominal
    • Cambios de apetito (antojos, comer en exceso o falta de apetito)
    • Estreñimiento o diarrea
    SÍNTOMAS ANÍMICOS
  • Sentirse:
    – sumamente ansiosa y con los nervios de punta
    – muy deprimida y desesperanzada
    – muy molesta o irritable
    – abrumada y sin control
    – desesperanzada que su vida no vale nada
    – con intenciones suicidas
    • Tener arranques de llanto y cambios de humor
    • Tener ataques de pánico
    • Tener dificultad para concentrarse
    • Perder el interés en las actividades acostumbradas
    • Tener dificultad para relacionarse con otras personas se aleja de otros, incluidos familiares y amigos
    • Tener miedo a salir de casa y estar en lugares concurridos le provoca angustia

Es importante saber que al no tratarse de una enfermedad sino de una condición, tanto el Síndrome premenstrual como el TDPM no tienen cura. Lo que SI podemos es apelar a ciertos cambios en nuestra vida que nos ayudarán muchísimo a mejorar la situación y tener una mejor calidad de vida para nosotras y para quienes nos acompañen (ellos tampoco lo pasan bien, te lo aseguro).

No hay un único tratamiento para el TDPM, es difícil decir cuál es el más efectivo, porque cada cuerpo es un mundo, existen diferentes alternativas y terapias como la Cognitivo conductual, el Mindfulness, el Yoga, la Meditación, los medicamentos antidepresivos o anti epilépticos (siempre bajo indicación médica, sin excepción), la Homeopatía, la terapia floral, cada una, a través del autoconocimiento, encontrará la que se adecue mejor a sus necesidades.

Algunas ideas para sentirte mejor:

  • Conocerte mejor será el primer paso. Para esto, es aconsejable hacer un diario de síntomas durante, al menos tres meses, puede ayudarte a identificar cuál es tu situación real.
  • Mejorar tus hábitos de alimentación, una alimentación más saludable, con menos azúcares y carbohidratos ya que si bien te dan sensación de bienestar al principio, luego se transforman en una fuente de más energía y esto puede alterar tu excitabilidad.
  • Hacer actividad física de forma regular (aunque sea salir a caminar), te ayudará a generar endorfinas (la hormona del bienestar) de forma natural, además de ser una descarga para las emociones desbordadas.
  • Aprender técnicas de respiración abdominal. La respiración abdominal, tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro y favorece la secreción de hormonas como la  La serotonina es un neurotransmisor que influye en forma directa sobre los estados depresivos
  • Realizar meditaciones o actividades que te conecten con el placer (como pintar o escribir), y comenzar a trabajar sobre tus partes internas puede ayudarte mucho a reconocer e identificar lo que te sucede para poder comunicarlo y así sentirte acompañada en este proceso.
  • También es muy importante reducir al mínimo la ingesta de alcohol, tabaco y evitar las drogas de todo tipo.
  • Hablar del tema. Es fundamental que no te encierres y te pongas en contacto con gente que pueda ayudarte o que te comprenda para no caer en pozos depresivos.

Lo bueno de todo esto, aunque el panorama no se vea bien, es que ya sabes que esto existe, que no estas enloqueciendo y que es posible sentirse mejor.

Si tenes ganas de saber más sobre esto no dudes en escribirme, hay un grupo de mujeres y profesionales muy serios que saben del tema y que puede ayudarte a estar mejor.

Aquí un poco más de información:

health/shic/html/s9132.asp

http://napmdd.org/

Un abrazo con amor

Lore ❤

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La importancia de las palabras

Un signo de buen desarrollo de la inteligencia emocional es el poder identificar aquello que sentimos. Las emociones son respuestas reales a situaciones de la vida, que pueden ser reales o no, pasadas, presentes o futuras, de variada intensidad.

Cuando nos conectamos con nosotros mismos es mucho más simple lograr identificar la emoción que nos afecta para así diferenciarla de otras similares (no es lo mismo sentir miedo que dolor o tristeza o soledad, por ejemplo).

Una vez identificada la emoción sucede el siguiente paso: la expresión.

Entonces llega el gran problema, cómo expreso mis emociones? como comunico lo que me pasa? lo hago adecuadamente y en relación proporcional al evento que la ha provocado? lo estoy haciendo con el interlocutor que corresponde? Logro poner en palabras y darle cuerpo a lo que me pasa?

Muchas veces nos sentimos frustrados porque sentimos que no somos escuchados, pero hemos comunicado correctamente nuestros sentimientos? hemos manifestado directamente lo que necesitamos del otro para sentirnos reconfortados? lo estoy haciendo en el momento adecuado y con quien debería?

Tanto aguantarse hasta explotar (expresar mis emociones de un modo inadecuado y fuera de contexto) como jugar a las adivinanzas emocionales pueden ser “juegos” muy peligrosos y dolorosos, tanto para quien no se siente escuchado como para quien nos ama y no puede ayudarnos del modo que necesitamos.

Tomemos valor , animémonos a hablar, a comunicarnos, no tengamos miedo a expresar lo que nos pasa, de esa forma desarrollaremos relaciones más profundas y limpias.

Aprendamos a hablar, que hacerlo nos simplifica la vida.

Lore

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